Herpes, una enfermedad más común de lo que piensas

Herpes, una enfermedad más común de lo que piensas

Seguramente has sufrido de las famosas llagas en la boca, el paladar o la garganta, tan molestas que con solo tomar un jugo de naranja o un café caliente, sientes que la cavidad bucal te arde. Pues estas aparentemente inofensivas lesiones son producto del virus del herpes, enfermedad antiquísima, incurable y, sí, generalmente transmitida por vía sexual.

 

Aunque las lesiones bucales son normalmente ocasionadas por el virus del herpes simple -que se transmiten por contacto directo, incluso un beso-, estas llagas o úlceras son una ventana para contagiarse de otras enfermedades como el VIH-SIDA. El herpes simple o herpes tipo 1 es más común de lo que cualquier piensa. Cálculos de la Organización Mundial de la Salud estiman que en el mundo hay cerca de 3,700 millones de personas infectadas con este virus, mientas que otras 1,417 millones están infectadas con el herpes del tipo 2, más molesto y peligroso.

 

Como se ha señalado, esta enfermedad es incurable. La persona se tiene que acostumbrar a vivir con el virus y las manifestaciones del padecimiento aparecerán de vez en cuando, cuando el herpes encuentre el momento propicio para desarrollarse. Situaciones como el desvelo, cansancio, el alcoholismo o el consumo de drogas, otro tipo de enfermedades comunes y en general la baja de defensas son ventanas de oportunidad para que un nuevo brote de herpes aparezca. Así es que si tú eres de aquellos que de vez en cuando sufren de “fuegos” labiales, te tenemos una noticia: eres portador del virus del herpes.

 

“El herpes que vemos en fuegos, en los conocidos fuegos que salen en los labios o en la boca, incluso en la lengua, es resultado del herpes tipo 1 y normalmente no representa un peligro aunque solamente es molesto. Como las personas le damos poca importancia a este tipo de herpes es común que lo sigamos propagando. Le das un beso a tu marido o novio, ya lo contagiaste y así sigue la cadenita. Es por eso es que es muy común este padecimiento”, asegura Patricia Téllez, médico del Instituto Mexicano del Seguro Social.

 

Los síntomas de este mal se curan con las típicas pomadas hechas con base en “aciclovir” u otros medicamentos que sirven para combatir el virus. El problema es que el “huésped”, como muchos otros, se acostumbra a la medicina y con el tiempo es más costoso que desaparezcan las llagas solo con aplicarse pomadas. El segundo tipo de virus es más difícil de controlar y puede afectar órganos internos como pulmón o hígado. En estos casos, las personas inmunodeprimidas son quienes más padecen.

 

“La zona intercostal (a la altura de las costillas) es una de las más comunes para atacar por el virus del herpes. Es muy común que a las personas les brote un sarpullido que después de unos días se convierte en ‘fuego’, o sea, que sientes que te quema porque es uno de los dolores más fuertes que hay. Normalmente se ven estos brotes, se ven físicamente. Pero también pasa que no se ven, solo se sienten por dentro. Es ahí lo más peligroso”, señala Patricia Téllez.

 

Las personas que sufren diabetes, cáncer, VIH u otro tipo de enfermedades crónicas degenerativas tienen mayor tendencia a adquirir herpes y a presentar brotes recurrentes. Del mismo modo, para ellos resulta más difícil curarse de los episodios recurrentes que vez con vez se vuelven más “duros”. Médicos como Patricia advierten que para pacientes inmunodeprimidos, un cuadro herpético no atendido representa un alto riesgo, pues puede contagiarse en zonas generalizadas como todo el rostro o incluso en los ojos.

 

“Cuando vemos herpes en el ojo hay que aplicar unas gotas especiales y tarda días en curarse. Esto es cuando ya se propagó por grandes zonas. Desde luego que esto tiene repercusiones en la vida social y laboral del individuo, porque imagínate, no puede ir al trabajo en ese estado. Además que arde, arde mucho. Lo que también ayuda en estos casos es elevar las defensas, por eso cuando te sale un fuego lo primero que se recomienda, más allá de la medicina de patente, es tomar vitaminas, suplementos alimenticios que te eleven el nivel de linfocitos”, asegura.

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