La llegada del Halloween y Día de Muertos en México propició que en Puebla los jóvenes se disfrazaran para pedir “calaverita” (dinero) en el zócalo, recreando escenas de suspenso y terror a través de disfraces bien elaborados que asustaban a la concurrencia.
Zombis, lloronas, novias asesinadas y catrinas fueron los disfraces más concurridos en el Centro Histórico, algunos tan ingeniosos que provocaban la admiración de los ciudadanos. Muchos se tomaban fotos con ellos, otros tantos les daban dinero, el zócalo fue un cúmulo de asistentes que dieron rienda a su imaginación en este Día de Brujas.
Sin embargo, la presencia de tantos disfrazados también provocó algunos disturbios. El martes 1 de noviembre, los cuerpos policiacos se movilizaron debido al reporte de emergencia de una niña que estaba tirada en el zócalo, “lesionada y ensangrentada”.
En realidad se trataba de una chica disfrazada de novia zombi, con sangre artificial en el vestido que se desmayó ante el calor implacable que hacía a pleno mediodía. Este tipo de circunstancias “chabacanas” ocurrieron en esta temporada de difuntos en Puebla.