Más de ocho toneladas de puro explosivo y una longitud de 9.17 metros de largo, hacen de la bomba GBU-43, "la madre de todas las bombas", uno de los instrumentos de destrucción más poderosos de todos los tiempos.
La GBU-43 fue lanzada este jueves por el gobierno estadounidense en contra de una de las supuestas guaridas de "ISIS" —siglas en inglés del Estado Islámico —, en la frontera de Afganistán con Pakistán. Los terroristas se estarían escondiendo en una serie de túneles y cuevas, razón que justifica el uso de la súper bomba, ya que fue construida precisamente para penetrar en esas circunstancias.
El peso de la GBU-43 es de aproximadamente diez toneladas, aunque de estas, ocho corresponden a explosivos y el resto es el metal que la cubre. No obstante, eso es suficiente para generar una presión de aire con poder aniquilador similar a unas 11 toneladas de TNT, algo que destruye todo lo que impacta al instante.
La bomba fue diseñada en 2002 por Albert Weimorts Jr., en los laboratorios de la armada de Estados Unidos. Hasta antes de este Jueves Santo, el artefacto solo se había utilizado en pruebas, por lo que es la primera vez que se ocupa para atacar un objetivo real. En el lugar donde explota, es capaz de dejar un cráter de 1.40 kilómetros de diámetro.