Aunque el Consejo Estatal del Movimiento Regeneración Nacional ha asegurado que aún no define los perfiles de los diferentes candidatos que postulará para 2018, la realidad es que su partido está repleto de oportunistas, que hoy fungen como delegados especiales y promueven su imagen.
Incongruentes, como algunas de las palabras de su dirigente Andrés Manuel López Obrador, han permitido la llegada de personajes como Alejandro Armenta, Fernando Manzanilla, Manuel Bartlett, Miguel Barbosa, entre otros, que sin ser afiliados usan la estructura de Morena para promocionar su imagen, respaldados por el dirigente estatal Gabriel Biestro, quien los ha acompañado en diferentes actos.
Ayer, la secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, lamentó la promoción de personajes con pasado priista, perredista y petista, cuando no se han afiliado, pero son delegados especiales en diversos municipios del estado.
Incluso,Biestro Medinilla ha descartado la afiliación masiva de nuevos militantes; sin embargo, Abraham Quiroz Palacios, excandidato a la gubernatura, acusó que la llegada de los políticos del PRI y PRD pondrá en riesgo la esencia de un partido "ciudadano", pues usarán sus estructuras políticas para colgarse del movimiento lopezobradorista.
A modo de "disfrazar" que no quieren a los oportunistas, pidieron colocar "candados" a candidaturas externas de personajes que no estén afiliados al partido y que respeten su filosofía de elegir a personas "honestas" sin haber contendido en anteriores procesos electorales, como en el caso de todos los anteriores.
Morena ha designado a sus "peces gordos" para fortalecer su estructura electoral, como Miguel Barbosa en Ciudad Serdán y Ajalpan, Alejandro Armenta en Zacatlán y Huauchinango, Manuel Bartlett en Teziutlán y Zacapoaxtla y Fernando Manzanilla en Atlixco e Izúcar de Matamoros.
De acuerdo conYeidckolPolevnsky, Morena está en "muy malas manos", pues desde la dirigencia nacional no han definido a su candidato ni los estatus de selección que se darán a conocer hasta febrero de 2018. Si bien dejó abiertas las puertas a militantes de otros partidos, deben evitar ser "secuestrados" por personajes que solo buscan aprovecharse del crecimiento electoral de Morena.