El sueño de la cenicienta que vivía el equipo de Lobos en su debut dentro de la Liga MX, parece haber acabado muy temprano, pues desde aquella pelea que sostuvieron William Palacios y Julián Quiñones, la jauría perdió el encanto.
Como en todo equipo, las situaciones de indisciplina siempre terminan por afectar de una u otra forma el desempeño de los jugadores, ya que por más que parezca que no pasa nada, al interior reconocen la crisis y la presión que viven debido a los últimos resultados.
Lamentablemente, una noche de fiesta terminó por mermar el ambiente que llevó al cuadro universitario a los primeros lugares de la tabla, maravillando a propios y extraños con su buen funcionamiento.
Si el cuerpo técnico no aprieta los engranes, Lobos BUAP podría tener un cierre de torneo complicado. La baja del colombiano Palacios parece haber dejado una especie de maldición en los universitarios, pues ahora están en los últimos lugares con apenas ocho puntos de 24 posibles y al fondo de la tabla porcentual.
Después de la riña de Palacios y Quiñones, la jauría vino a la baja. De sus últimos cinco partidos, Lobos solo ha sacado un empate ante Atlas y el resto derrotas contra Pumas, América, Tigres y Morelia.
Pese a que el rendimiento del equipo no ha sido malo y han mantenido su cuota de goles, no ha podido obtener una victoria. Si hoy terminara el torneo, los universitarios regresarían a la división de plata.
Ahora, la tarea de Rafael Puente del Río será sacudir a sus pupilos y regresarlos al nivel con el que se ganaron el reconocimiento de la Liga MX.
El cierre de torneo para la jauría será complicado, ya que visitarán a Veracruz, Guadalajara, Toluca, Necaxa y Puebla. Mientras que en el Olímpico BUAP recibirán a Tijuana, León, Cruz Azul y Monterrey. De estos cotejos deberán sacar por lo menos 12 puntos para no terminar en último lugar del cociente.