El hospital de San Alejandro nunca corrió el riesgo de caer: especialista

El hospital de San Alejandro nunca corrió el riesgo de caer: especialista

Foto: Enfoque

El hospital de San Alejandro no sufrió daños estructurales el pasado sismo del 19 de septiembre, lo que tuvo son daños en elementos no estructurales como muros, canceles, lambrines de baño y equipos, aseguró Sebastián Serrano Vega, presidente de la Junta de Honor del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla (CICEPAC).

 

En entrevista con Imagen Poblana, el especialista mencionó que a consecuencia de estos daños y de la magnitud tanto del sismo como de las dimensiones de derrumbes en muros, la gente y el personal médico y administrativo optaron por la evacuación ante el temor de un derrumbe. Además, mencionó que ya no tenían las condiciones para que los médicos y enfermeras pudieran ofrecer los servicios de manera normal a sus pacientes.

 

Indicó que el hospital venía de un proceso de reforzamiento en su estructura desde hace 5 años hasta la fecha del sismo, lo cual ayudó a que el daño fuera menor a lo esperado, tomando en cuenta la magnitud del movimiento telúrico.

 

“Revisamos el proyecto de reforzamiento y desde mi punto de vista se hizo el adecuado. El edificio estaba en ese proceso, tuvo un comportamiento aceptable desde el punto de vista estructural”, aseguró Serrano Vega, quien en alguna ocasión fue presidente Nacional de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica.

 

En base a su experiencia, dijo que el hospital de San Alejandro nunca corrió el riesgo de caer, tomando en consideración que fue edificado dentro de las normas de ingeniería civil que marcan los reglamentos, donde hay un rango de movimiento aceptable en caso de sismo, además del proceso de reforzamiento al que venía sometiéndose el edificio.

 

“Yo me integré el año pasado, cuando ya estaba este proceso y me consta que el edificio no tiene daños estructurales, lo pueden volver a ocupar, aunque la tendencia del IMSS es ya no tener hospitales tan grandes, ahora es tener de 200 a 250 camas, supongo que están aprovechando la oportunidad para suplir este hospital por dos y este quizás lo vaya a utilizar para oficinas administrativas”.

 

Mencionó que el proceso que se venía ejecutando en dicho nosocomio era el reforzamiento de las columnas del edificio, pero debido al gran número de derechohabientes que eran atendidos diariamente, este trabajo era muy lento y en ocasiones molesto para los pacientes.

 

“Ha sido un poco largo este proceso que para el común de la gente no tiene sentido y solo ven lo tardado que es, pero si tomamos en cuenta que el hospital no podía parar y tenía que mantenerse en operación, lo que hicieron médicos y los constructores fue ponerse de acuerdo para ir liberando dos pisos, ya que en el reforzamiento de las columnas se tiene que atravesar la losa y prácticamente suspenden actividad total, dos pisos”.

 

Indicó que una vez culminado el trabajo en un piso, no podía ocuparse inmediatamente, ya que tenía que ser reacondicionado nuevamente, ponerle muros, plafones, instalaciones eléctricas, ductos de aire y de oxígeno. Una vez terminado este proceso, que se lleva varias semanas, podía ser utilizado.

 

Sobre el trabajo que está llevando a cabo el Ayuntamiento en el proceso de reparación de daños, mencionó que es necesaria la intervención de un corresponsable de seguridad estructural, indicando que el apuntalamiento de edificios como medida precautoria es lo ideal al tiempo que se protege el inmueble y quien lo habite, según sea el caso.

 

Asimismo, indicó que es importante ubicar cuáles son los inmuebles que se van deteriorando por las vibraciones. Es un trabajo más exhaustivo efectuado por expertos en estudios de tipo de suelo que atraviesa el Centro Histórico.

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