Teatro mexicano: más reflexión, menos risas baratas

Teatro mexicano: más reflexión, menos risas baratas

La credibilidad que algunos teatreros le otorgan a la frase “es mejor reír y relajarse que pensar” ha provocado que la mayoría prefiera las comedias poco inteligentes, en lugar de las puestas escénicas que contribuyen a la reflexión, señalo Ricardo Azari, histrión local con más de tres décadas de trayectoria, así como uno de los protagonistas de la obra “Don Quijote cabalga de nuevo”.

 

“Se ha confundido un poco la famosa frase de ‘hay que divertirse, hay que reír, mejor ríete, no pienses, porque hay que relajarse’. Creo que hemos dejado eso, que bien dices, que de pronto, el teatro nos hace pensar, pero más allá de pensar, nos hace crearnos reflexiones”, expresó.

 

Asimismo, mencionó que actualmente la escena poblana no es homogénea y carece de la exhibición profesional de sus temporadas, pues solo se montan obras para tres o cuatro funciones, situación que no ayuda a una formación de públicos.

 

“Eso no genera público, solo van el papá, la mamá, el pretendiente, pero el público que necesitamos conozca el teatro no llega”, dijo.

 

No obstante, subrayó que cada vez hay menos comedias ligeras, pues apenas un par de productores en el país se dedican en exclusiva a promover ese tipo de puestas.

 

Sobre el estado de salud del teatro poblano, el también cantante y talento de las cadenas Telemundo y Univisión señaló que se trata de un arte “en maduración”, en el que hay una brecha generacional bastante notoria; informó que más allá de las etiquetas o géneros, los creativos deben aspirar a hacer buenas representaciones escénicas.

 

Sin embargo, rechazó que las nuevas generaciones de teatreros estén en una crisis de calidad, y resaltó que las mismas solamente requieren hacer teatro que busque alcanzar altos niveles de producción.

 

Respecto a las medidas para difundir más ampliamente el buen teatro, el otrora intérprete de “Pregoneros virreinales de Puebla” mencionó el tema de las alianzas con otras compañías escénicas, así como con ciertas instituciones públicas. En este sentido, destacó la sinergia recientemente establecida con Turisteatro y el IMACP.

 

Respectó al primero, comentó que esa es una forma efectiva de llegar a otro tipo de públicos, a los cuales nunca llegarían las compañías por sí solas, trabajando por separado.

 

Finalmente, opinó que no hay que limitarse a esperar el apoyo de la iniciativa privada, porque -precisó- esta es la menos interesada en las artes escénicas; agregó que hace falta otro tipo de educación, con el objetivo de que la mayoría de las personas no siga prefiriendo las comedias ligeras por encima de las obras inteligentes, punzantes.

 

 

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