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Sin temor a réplica

Gerardo Islas y cómo pervertir el 19-S

Gustavo Mirón Reyes

Curarse en salud, estrategia bien aprendida por la clase política que, sin importar malas acciones del pasado, tiene como fin redimirse ante el cúmulo de señalamientos sociales.

 

Sí, el diputado Gerardo Islas Maldonado parece que quiere curarse en salud de lo sucedido después del sismo del 19 de septiembre, cuando fue señalado por supuestos malos manejos de los recursos para la reconstrucción de viviendas en diversos municipios de Puebla.

 

El martes, el “Rockefeller” del Congreso local impulsó un exhorto para que el gobierno estatal nombre un comisionado especial que coordine las acciones e informes de reconstrucción de los inmuebles afectados en Puebla por los sismos de septiembre de 2017.

 

 

Islas Maldonado hoy está “muy preocupado” por que avance una reconstrucción, acción en la que bien pudo haber trabajado cuando encabezaba la Secretaría de Desarrollo Social y tenía en sus manos los recursos para beneficiar a los poblanos afectados.

 

Sin temor a que Gerardo otra vez asuma su papel de víctima, cuando fue titular de Sedeso ocurrió el despojo de las tarjetas emitidas por Bansefi para los afectados por el sismo. Uno de los hampones que llevó a cabo este robo era trabajador de Sedeso y cercano a Islas Maldonado.

 

El entonces funcionario estatal solo se limitó a decir que esas acciones no se permitirían en Sedeso y luego guardó absoluto silencio sobre el tema.

 

Disculpen los malos pensamientos, pero es bien sabido que la avaricia es corruptora de la fidelidad, de la honradez y de todas las demás virtudes. En ese terrible momento de 2017, Islas Maldonado ya tenía la mirada puesta en una candidatura.

 

No lo digo yo, en plena campaña electoral, Gerardo Islas fue acusado por afectados del sismo de desviar millones de pesos para beneficiarse electoreramente. El abogado de las víctimas, Ángel Manuel López Rafael, sentenció que no había un cálculo claro de cuánto se desvió, pero eran millones.

 

Y es por eso que a Islas Maldonado literalmente lo vomitan en Izúcar de Matamoros, donde alrededor de 3,000 personas afectadas señalaron directamente al entonces candidato a diputado de condicionar estos apoyos, a cambio de ser respaldado en su proyecto político.

 

¿Miento, señor diputado?

 

Las quejas llegaron al entonces contralor Rodolfo Sánchez Corro, pero de manera inexplicable la investigación se frenó y los afectados se quedaron en el desamparo.

 

Quisiera usar otras palabras, pero después de que llegó al Congreso local y fue nombrado como presidente de la Comisión Especial de Seguimiento de Labores derivadas de los sismos de 2017, Islas Maldonado todavía tuvo la desfachatez de acusar a los afectados de desviar los recursos recibidos.

 

Muy petulante, Gerardo Islas dijo que muchos afectados optaron por la autoconstrucción de sus casas y usaron el recurso en otras cuestiones.

 

¡Cómo carajo criticarlos, señor diputado!

 

Las casas que se construyeron para los afectados son una auténtica porquería. Son una grosería para estas personas que perdieron todo, pues son viviendas pequeñas, terriblemente frágiles y que no permiten la construcción de un segundo piso o una expansión.

 

Son viviendas totalmente indignas y si no me cree lo invito a darse una vuelta por Tehuitzingo, donde a casi dos años del sismo se ven todavía las graves afectaciones que dejó y la porquería de casas que se “reconstruyeron”.

 

Reitero, disculpen los malos pensamientos, pues aunque este exhorto al Gobierno del Estado puede resultar bueno, en boca de mentirosos hasta lo cierto resulta dudoso.

 

Nos leemos la próxima semana.

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