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Responde Barbosa con estrategia sanitaria a brotes de COVID-19 en penales

Responde Barbosa con estrategia sanitaria a brotes de COVID-19 en penales

El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta se está adelantando a las crisis sanitarias que enfrenta por la pandemia del COVID-19. Además de insistir en la restricción de la movilidad, buscar el aumento de unidades del transporte público RUTA para reducir el hacinamiento, abordó este lunes el brote de contagios en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de San Miguel.

 

Las acciones del mandatario coinciden con la preocupación de los trabajadores, quienes temen por el brote y solicitaron apoyo. Esta mañana, el mandatario estatal anunció que Puebla tendrá un Cereso COVID-19, “el acuerdo para la integración del Reclusorio COVID-19 ya camina y será un documento que se suscribe entre el Gobierno de Puebla, Secretarias de Salud, Gobernación y Seguridad Pública, la Fiscalía y los tribunales".

 

La medida ocurre justo en el momento más álgido de los contagios. En total, son ocho internos del Cereso de San Miguel los que ya padecen el virus, según información de trabajadores del penal. La estrategia gubernamental, presentada esta mañana en rueda de prensa, se presenta de manera oportuna ante el brote reportado por los trabajadores.

 

El gobernador Barbosa Huerta informó que desde que se detectó el referido brote quedaron establecidos centros especiales para atender a personas privadas de la libertad que se hayan contagiado de Covid-19.

 

Tales lugares son el Hospital General de Huejotzingo donde serán tratados algunos de los internos contagiados, el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes (CIEPA), el Centro de Reinserción Social de Tecali de Herrera y un área nueva aledaña al penal de San Miguel.

 

El mandatario dijo que habrá movimientos en este penal, ubicado en la capital poblana, para evitar más contagios. De acuerdo con los movimientos explicados por el gobernador, los 13 adolescentes que se encuentran en CIEPA serán trasladados a una nueva área junto al penal de San Miguel, ubicado en la ciudad de Puebla, para poder dejar el espacio libre para el penal especializado en la atención de COVID.

 

Al CIEPA podrán llegar hasta 150 personas y al penal de Tecali hasta 50, en caso de presentar síntomas de Covid-19 para permanecer en aislamiento, ello después de que se confirmaron nueve casos en el penal de Huejotzingo.

 

Las acciones del gobernador parecen coincidir con las preocupaciones de los trabajadores, reportadas a Imagen Poblana. De acuerdo con la información facilitada a este portal, la principal angustia es por los empleados en posición de vulnerabilidad por edad o enfermedades crónicas.

 

Los trabajadores han solicitado a sus jefes directos permisos para ausentarse ante el brote. Otro elemento que les preocupa es la movilidad, ya que las rutas del transporte público que les llevan a su trabajo (Enlace 44, Azteca, Cree Madero y la Ruta 5), aumentan las posibilidades de contagio.

 

Hasta ahora, la Secretaría de Seguridad Pública, a través de la Subsecretaría de Centros Penitenciarios, determinó suspender las visitas a personas privadas de la libertad en los centros de Reinserción Social (Ceresos), para reducir el riesgo de contagios de Covid-19, pues de acuerdo con el manual de la Organización Mundial de la Salud, los penales son lugares de hacinamiento donde las probabilidades de contagio son altas.

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