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Negativo o positivo... el drama de una prueba COVID-19

Negativo o positivo... el drama de una prueba COVID-19

Pasaste mala noche por los nervios. Aunque te has sentido bien, de momento la garganta te comienza a raspar y corres a tomarte la temperatura, comprobando que todo es producto de tu mente por el estrés que te causa el acudir a un laboratorio a hacerte la prueba COVID-19.

 

Te pidieron ayuno de al menos 4 horas. Con estos nervios lo último que piensas es en comer y pides a un familiar que te acompañe por si después de la prueba te sientes mal. Aunque tratas de esconder tu sentir, a kilómetros se nota tu tensión de enfrentarte a descubrir la verdad sobre tu salud en tiempos de pandemia.

 

Llegas al laboratorio y ves una fila interminable. Por si las dudas, llevas tu N95 y hasta máscara porque en estos momentos nada garantiza que un lugar que se supone totalmente sanitizado esté libre de este maldito virus. Tu corazón late al 100 y aumenta el nerviosismo conforme ves a gente entrar y salir, algunos con un rostro preocupado.

 

Aunque estás ya dentro del laboratorio aún falta que te nombren para que pases a hacerte la prueba. Mientras tanto, escribes tus datos personales y te das cuenta de que te equivocaste por la zozobra que te causa estar a punto de descartar o confirmar un contagio de la enfermedad que tiene en jaque al mundo entero.

 

Entonces escuchas tu nombre y lanzas un suspiro para convencerte de una vez que tus pulmones están bien, haces una pequeña mueca a la encargada de hacerte la prueba, que por cierto se muestra fría y hasta cierto punto grosera en momentos que necesitas un poco de aliento.

 

Abra la boca”, te pide con la dureza de una persona que ha visto desfilar infinidad de enfermos de COVID-19 por este laboratorio.

 

Te dan ganas de vomitar mientras hacen el raspado de tu laringe y pides que te den un momento para calmar este problema. “¿Ya está listo?”, te dice con enojo la encargada de tomarte la prueba, por lo que aguantas tu malestar y permites este doloroso procedimiento.

 

Sigue la muestra de las fosas nasales. Son 15 segundos de dolor mientras tienes un hisopo recorriendo parte de tu nariz, provocando que una pequeña lágrima escurra de tu rostro. La empatía no es el fuerte de la persona que te toma la muestra y solo te dice que el procedimiento ha terminado.

 

Sales corriendo del laboratorio con el dolor provocado por la prueba COVID-19, pero todavía debes esperar tres días para que mediante correo te informen si eres negativo al virus o ya eres parte de las estadísticas.

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