Luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportara que hay más de 958,000 muertos por el coronavirus, investigadores descubrieron que esta enfermedad reducirá notablemente la esperanza de vida en las áreas más afectadas por el virus.
El equipo del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), dirigido por el investigador Guillaume Marois, indicó que en caso de no controlarse la propagación del virus SARS-CoV-2 en lo que resta del año y comienzos del siguiente, la esperanza de vida se verá severamente afectada, pasando de 80 a 70 años como rango de edad.
Con ayuda de un modelo de microsimulación, los especialistas simularon la probabilidad de infectarse y morir por COVID-19 para comparar los resultados con la posibilidad de fallecer por otra causa durante un periodo de un año, obteniendo las diferentes tasas de mortalidad y así crear una tabla de vida que contenía la esperanza de vida actual y la que existiría si sigue avanzando la enfermedad en el mundo.
De acuerdo con su estudio, la tasa de mortalidad en los países que tienen un promedio alto de vida, aproximadamente 80 años, pueden perder un dos por ciento de vida, mientras que las zonas más afectadas de Europa y América del Norte perderían hasta 50 por ciento, lo que equivale a perder de tres a nueve años de vida.
De hecho, los científicos pusieron como ejemplo el proceso que vivió Europa para aumentar su esperanza de vida seis años en 20 años, situación que se vería afectada por el COVID-19, ya que actualmente el rango de vida es de 72 y podría ser menor.
Sin embargo, los investigadores mencionaron que hasta las regiones más afectadas por la enfermedad recuperarán la esperanza de vida que tenían antes de la enfermedad una vez que termine la pandemia.
Este es el primer estudio que muestra la variación que tiene la tasa de mortalidad desde que comenzó la propagación del virus, resultado que ayudarán a los expertos de salud a definir nuevas estrategias para combatir el COVID-19.