Cuba reforma su sistema monetario, ¿qué cambiará?

Cuba reforma su sistema monetario, ¿qué cambiará?

El 1º de enero se cumplieron 62 años del triunfo de la Revolución cubana. Pero también se cumplirán 61 años del injusto e inhumano bloqueo económico de Estados Unidos. Este año será decisivo para la economía y el fortalecimiento del socialismo, ¿por qué?

 

Antes de responder hagamos un brevísimo recuento de la economía cubana: fue colonia de España hasta 1902, casi 100 años después que la América insular. Igual que el resto de las colonias fue saqueada y avasallada. Al final del periodo colonial fue ocupada por Estados Unidos, que, aunque se retiró militarmente, continuó imponiendo presidentes que ejercieron un poder dictatorial, a cambio les otorgaban grandes concesiones a empresas norteamericanas.

 

La última dictadura, la de Fulgencio Batista, culminó en 1959 con el triunfo de la Revolución que comandó Fidel Castro, quién expropió tierras y empresas a extranjeros para repartirlas a campesinos o ponerlas bajo control estatal. A pesar de que el nuevo gobierno ofreció indemnizaciones, Estados Unidos prohibió a los empresarios afectados aceptarlas, de esa manera tuvo el pretexto para declarar un bloqueo económico, comercial y financiero sobre la isla, hasta que cambie el régimen de gobierno.

 

¿Pero que tenía que ver el régimen de gobierno con levantar un bloqueo económico? ¿Por qué rehusarse a aceptar el ofrecimiento de indemnización? El trasfondo real es el descontento porqué la Revolución arrebató a Estados Unidos su capacidad de injerencia en la isla. ¿En qué consiste el bloqueo? En prohibir a empresas norteamericanas mantener relaciones con Cuba. Tampoco lo pueden hacer empresas de otros países, de lo contrario queda bloqueada también. ¿Puede un país establecer este tipo de bloqueo unilateral? No, de hecho, la Asamblea General de las Naciones Unidas le ha pedido unánime y reiteradamente a Estados Unidos retirar el bloqueo.

 

Mientras existió la Unión Soviética (URSS), el bloqueo económico fue sobrellevado por los apoyos que le brindaron a Cuba. A la caída de la URSS en 1991, el Producto Interno cubano (PIB) cayó casi 30%. Para mantener las conquistas revolucionarias (salud y educación universal, principalmente) se tuvieron que aplicar una serie de medidas que exigían sacrificios generales a la población, a esto se le conoció como “Periodo Especial”.

 

Se aplicaron también otras medidas para evitar el aumento de la pobreza y garantizar la alimentación como ampliar un programa de subsidios mediante la libreta de Abastecimientos, establecida desde 1962; intervenir más activamente en los precios y los salarios; y establecer un sistema monetario dual. Este fenómeno implica reconocer dos monedas oficiales, es poco usual, pero suele aplicarse cuando la moneda de un país pierde reconocimiento y por tanto, valor, frente al comercio internacional.

 

Cuba permitió que al mismo tiempo se hicieran transacciones con dólares americanos y pesos cubanos (CUP). Pero esto propició diversos problemas como un mercado negro del dólar (especulación y acaparamiento) y renunciar a tener una política monetaria propia.

 

Para corregirlo, en 2004 se crea una moneda propia (el peso cubano convertible CUC) que el Banco Central se comprometió a garantizar una paridad igual al dólar. Así, el dólar dejó de tener curso legal. Esto fortaleció al sistema financiero cubano y logró que la economía bloqueada tuviera transacciones porque se reconoció la capacidad del CUC como divisa para comprar bienes al exterior. También permitió una estabilidad de precios pues la inflación en Cuba ronda entre el 1 y 2%. Pero, al mismo tiempo, generaron el traumatismo de todo sistema dual: desigualdad.

 

El CUC tiene un valor de entre 24 y 25 CUP, pero como el CUC es manejado por turistas y empresas privadas, un trabajador del sector, por ejemplo, un mesero, que recibe una propina en CUC puede llegar a ganar más que un trabajador del Estado, por ejemplo, un médico, que recibe su sueldo en CUP y no tiene acceso a la moneda convertible. De esta manera se genera un fenómeno llamado “pirámide invertida” que desincentiva el esfuerzo y viola el principio socialista de “a cada cual según su capacidad; a cada cual según su trabajo”.

 

Para apoyar el sistema productivo y que las empresas contaran con divisas para importar insumos, tuvieron un tipo de cambio preferente de 1 CUP=1 CUC. Es decir, el CUP en manos de las empresas vale 24 veces más que en manos de un cubano. Pero esto también generó una doble contabilidad que distorsionó el sistema de precios y encubrió ineficiencias de muchas empresas.

 

A partir de este año el sistema monetario se reunifica y desaparece el CUC. Cuba ha demostrado solvencia internacional por lo que no habría necesidad ya de una segunda moneda de respaldo. Esto aliviaría muchas tensiones económicas internas, pero implica muchos retos para preservar el socialismo, para ello se ha instrumentado un plan que se trabajó desde hace 7 años con las reformas económicas impulsadas por Raúl Castro.

 

El nuevo tipo de cambio será fijo de 24 CUP por dólar. Para preparar la transición, desde el mes de diciembre aumentaron los salarios generales 525%. La libreta de abastecimiento se mantendrá, pero los subsidios serán diferenciados dependiendo de los ingresos de los hogares, así se eliminan subsidios considerados “excesivos” (como el subsidio cambiario de las empresas) y gratuidades “indebidas”, (como no cobrar el consumo medido de los servicios de agua y energía eléctrica).

 

Elaboración propia con datos de Banco Mundial

 

Con lo anterior se garantiza que los poco más de 11 millones de cubanos tengan acceso a una Canasta referencial (alimentaria, no alimentaria y servicios como transporte, agua, luz) que está fijada en 1,528 CUP, el nuevo salario mínimo será de 2,100 CUP, para que el salario sea la fuente principal del consumo y no los subsidios; mantener el acceso universal a la salud y la educación y sobre todo, que sea el trabajo legal el motor del desarrollo personal y no la ilegalidad o la vagancia. En ese sentido, el PIB per capita cubano ha crecido en los últimos años por encima de otras economías como la nuestra, tal y como se muestra en la gráfica 1.

 

Sin duda, se da un paso firme para la construcción de una nueva sociedad. No está exenta de riesgos, enfrenta el feroz embate de Estados Unidos; no obstante, Cuba avanza: es el único país no desarrollado que va a producir su propia vacuna contra la CoViD-19 y tiene la tasa de mortalidad más baja, por ello sigue siendo “el faro de América para los oprimidos”. ¡Viva Cuba!

 

*Profesor-Investigador Facultad de Negocios, Universidad La Salle México

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

Twitter: @BandalaCarlos