Pasar al contenido principal

Quienes trabajan desde casa necesitan mejor protección: OIT

Quienes trabajan desde casa necesitan mejor protección: OIT

Las personas que trabajan desde casa, que antes del brote de COVID-19 ascendían a 260 millones, necesitan ser protegidas mejor, subrayó hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

  

En su informe más reciente, la OIT indica que el número de las personas que trabajan desde casa se elevó significativamente en 2020 y se calcula que uno de cada cinco trabajadores ya estaba trabajando en casa en los primeros meses de la pandemia de COVID-19 en 2020.

  

"Aun cuando se vislumbra un final de la pandemia, la tendencia de los trabajadores desde casa podría intensificarse", dice el informe.

  

El informe indica que la situación de las personas que trabajan desde casa era preocupante incluso antes de la pandemia. En comparación con sus similares, los trabajadores desde casa ganan 22 por ciento menos en Estados Unidos, 25 por ciento menos en el sur de África y casi 50 por ciento menos en países como Argentina, India y México.

  

También tenían menos protección social que las personas que trabajan fuera de sus casas, y menos acceso a capacitación, lo cual podría afectar sus perspectivas profesionales, señala el informe.

  

"El dramático incremento en el trabajo desde casa debido a la pandemia de COVID-19 ha puesto énfasis en las malas condiciones de trabajo que experimentan muchas personas que trabajan desde casa", mencionó.

  

La organización lamenta la deficiente regulación para el trabajo desde casa y la dificultad para garantizar el cumplimiento de las leyes laborales existentes.

  

De acuerdo con el nuevo informe de la OIT, antes del brote de la pandemia, los trabajadores desde casa representaban 7,9 por ciento de la fuerza laboral global y 56 por ciento de ellos eran mujeres.

  

La OIT pide mejores protecciones para esos trabajadores, insistiendo en medidas como la expansión de garantías legales y el mejoramiento de su observancia, salarios justos y el "derecho a desconectarse", para sacar a las personas que trabajan desde casa de la invisibilidad hacia un trabajo decente.

SIGUE CONECTADO