AMLO, el “caritativo” verdugo de México

Ayudar a nuestros semejantes es un valor que debe aplaudirse siempre, sobre todo cuando la vida nos sonríe y buscamos que más personas se beneficien de nuestros buenos momentos.

 

Pero qué pasa cuando en casa tenemos problemas graves y en vez de atender a los nuestros nos vanagloriamos supuestamente apoyando a terceros.

 

Candil de la calle, oscuridad de casa…

 

Así precisamente está en estos momentos el presidente Andrés Manuel López Obrador, que en un acto totalmente reprochable ha decidido aceptar que México no reciba más dosis de la vacuna contra el COVID-19 para que la ONU mande antígeno a países pobres.

 

No se comprende lo decidido por López Obrador por el simple hecho de que México es el cuarto país a nivel mundial con mayor número de muertes por COVID-19.

 

Urgente es para nuestro país que lleguen más dosis de la vacuna, pues el número de contagios va creciendo de manera alarmante en los últimos días, algo que parece no importarle al ocupante de Palacio Nacional.

 

Decepcionante, por no decir irresponsable y ruin, es ver que para el mandatario es más importante el lucimiento internacional que atender una crisis que está llevando a México al borde del colapso.

 

De la misma manera habría que preguntarle a López Obrador qué es para él un país pobre, porque México no es precisamente Dinamarca.

 

Si esto no es suficiente, amable lector, déjeme contarle que ni el 1 % de la población mexicana ha sido inmunizada contra el coronavirus, pues obviamente la estrategia de vacunación es un completo desastre.

 

Dicho lo anterior, se retrasará aún más la aplicación de vacunas a otros sectores de la población que requieren con urgencia del antígeno, situación que no debe ser tomada a la ligera.

 

De verdad, es grotesco y repugnante que existan voces que justifiquen este acto “caritativo” del presidente López Obrador, una acción que atenta totalmente contra la salud pública de nuestro país.

 

Si el presidente sigue creyendo su propia mentira sobre la situación que vive México actualmente en la pandemia, entonces -toco madera- lo peor está aún por venir.