Cuáles son los fármacos que se han probado para tratar el COVID-19

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A poco menos de un año desde que el COVID-19 fue declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo de 2020, no existe un tratamiento 100% viable para tratar casos graves y potencialmente mortales. Si bien, la oferta de vacunas para generar resistencia inmunológica ha crecido, numerosos fármacos han intentado suplir la necesidad de tratamiento para casos ya existentes. Medicamentos como la dexametasona, la hidroxicloriquina y el remdisivir lo han intentado, con variado nivel de éxito.

 

Derivado del ensayo Solidaridad, llevado a cabo con la intención de investigar la efectividad de diferentes terapias contra el COVID-19, dicha organización únicamente recomienda el uso de la dexametasona. Este fármaco corticoide originalmente se utiliza como antiinflamatorio e inmunosupresor para el tratamiento de enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide. Conclusiones preliminares de la OMS publicadas en octubre 2020 indican que es efectiva para reducir en hasta un tercio la mortalidad en pacientes con ventilación asistida.

 

Caso contrario es el de la Hidroxicloroquina, medicamento diseñado para el tratamiento de la malaria y el paludismo. En el último reporte al respecto de la OMS, publicado el pasado junio de 2020, se afirma que no existen beneficios sustanciales de este medicamento como terapia contra el COVID-19.

 

Por otra parte, su interacción desfavorable con otros medicamentos y efectos secundarios la vuelven una terapia potencialmente peligrosa para pacientes de esta enfermedad. Fue por unos meses objeto de controversia entre la OMS y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien fue consistente en su apoyo a este fármaco. La FDA incluso aprobó brevemente su uso de emergencia durante los meses de abril y junio de 2020.

 

La viabilidad del remdisivir, originalmente desarrollado para la hepatitis C, como tratamiento antiviral para el COVID-19 es aún incierta. Si bien, alrededor de 50 agencias nacionales, incluyendo la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en México, han aprobado su uso de emergencia, la OMS emitió la recomendación condicional de no hacerlo. Parte también del ensayo Solidaridad, datos de 7000 pacientes arrojaron que este fármaco no tienen ningún efecto importante en la mortalidad y gravedad de la enfermedad.

 

El 2 de marzo de 2021, la compañía francesa en biotecnología Abivax anunció que comenzará la etapa de investigación clínica para un nuevo medicamento conocido como ABX464. Este medicamento con efecto antiviral, antiinflamatorio y reparador de tejidos, ha probado su eficiencia para tratar inflamaciones provocadas por la colitis ulcerosa. A través del estudio miR-AGE, que cuenta con la participación de México y la aprobación de la Cofepris, evaluarán la viabilidad de ABX464 como tratamiento antiinflamatorio en pacientes graves de COVID-19.

 

Desde su aparición en Wuhan a finales de 2019, el COVID-19 ha contagiado a más de 114 millones de personas y se ha cobrado 2’544,000 vidas alrededor del mundo, de acuerdo con números de la Universidad Johns Hopkins. Con una parte importante de los esfuerzos mundiales orientados a la prevención e inmunización contra el virus, existen relativamente pocas opciones farmacológicas para pacientes ya contagiados. No obstante, aún es necesario encontrar soluciones enfocadas a mejorar las tasas de recuperación de estos pacientes, así como las hospitalizaciones.

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