Esta es la mutación del coronavirus más común en México

Foto: Xinhua

Aunque SARS-CoV-2 cambia a una velocidad de una o dos variantes por mes, México identificó un linaje con una mutación en la espícula del virus en el 80% de los casos analizados genómicamente en febrero de 2021. ¿Qué significa esto para la salud pública?

 

Al tiempo que México aplicó dos millones de dosis de las diversas vacunas contra el SARS-CoV-2, identificó que el linaje B.1.1.122, con una mutación en sus aminoácidos en la posición 478, fue hallado en el 88% de las secuencias genéticas de los casos analizados en febrero de 2021. Se trata de una mutación T478K que corresponde a una parte de la espícula o corona del virus.

Fue identificada por primera vez en octubre de 2020 y creció hasta ocupar la posición predominante de los 1.251 casos que analizaron en febrero, según reportó el doctor Ernesto Ramírez González, responsable de la unidad de desarrollo tecnológico e investigación molecular, del Instituto de diagnóstico y referencia epidemiológica de México (INDRE).

 

"La mutación hallada en el linaje que circula en México está en una posición importante, ya que se presenta en un sitio específico de la espícula, es uno de los aminoácidos de interés por lo que sugerimos fortalecer los estudios epidemiológicos, virológicos y clínicos para ver cuál es el impacto de este hallazgo", apuntó Ramírez González.

 

Hasta el momento, existen siete clados o grupos identificados a nivel mundial del nuevo coronavirus que han sido reportados a la plataforma de vigilancia genómica Gisaid y otros 900 linajes que han sido identificados mediante análisis de filogenética.

 

En México, los clados predominantes son el GR —identificado en 598 secuencias de 1,251— y el G —en 532 de 1,251—. También se han identificado más de 80 linajes del COVID-19.

 

"Cuando analizamos los tres linajes más comunes en México, notamos que había algo en común entre las secuencias. Así hallamos una mutación de aminoácidos T478K en la espícula del virus que alcanzó el 88% de las muestras detectadas en la vigilancia genómica en México en febrero de 2021", comentó González.

 

La clave para comprender qué significan las mutaciones del nuevo coronavirus es su impacto en la transmisibilidad y mortandad que pueden producir, es decir: importan en la medida que se comprenden el vínculo entre el cambio genético y las consecuencias clínicas y epidemiológicas observadas en una población dada.

 

"En la parte superior de la espícula o spike, se encuentran posiciones de aminoácidos que conforman esta proteína. Si tenemos un cambio en esta proteína, puede existir algún impacto en la actividad del virus en esta región de la espícula", explicó el responsable de la vigilancia genómica del COVID-19 en México.

 

"Es una posición importante", prosiguió, porque la mutación se vincula con una posible evasión de la respuesta inmune.

 

La mutación común que han tenido las tres variantes identificadas hasta el momento en el Reino Unido, Sudáfrica y Brasil refieren a un cambio en el aminoácido N respecto a la estructura genética del virus identificada en Wuhan (Hubei, China) y se la identifica como N501Y.

 

 

"Cuando tenemos una acumulación de mutaciones a lo largo del genoma del virus, que le dan características que puedan ser importantes por su impacto en la salud pública, se denomina como un variante", explicó el experto.

 

La variante o linaje B.1.1.7 identificada en Reino Unido tiene 23 mutaciones en el genoma y ocho mutaciones en la corona. Fue hallada en 100 países y se han registrado seis casos de la misma en México.

 

La variante o linaje B.1.351, detectada en Sudáfrica, tiene 21 mutaciones en su genoma, nueve en la corona y está presente en 51 países.

 

La variante P1 identificada en Brasil (linaje B.1.28) solo ha registrado un caso en México. El experto señaló que aunque en febrero se levantaron las alertas por una muestra procedente del estado de Jalisco que presentaba una característica de la variante detectada en Brasil (la mutación E484K) al analizar su genoma se descartó que se tratase de la P.1, ya que la misma no presentó las otras mutaciones que la caracterizan.

 

"Descartamos que la muestra procedente de Jalisco pertenezca a la variante de interés, porque al hacer su análisis se agrupó el caso con otra variante que circuló en Brasil, la P.2, que no tiene el mismo impacto a nivel de salud pública como la P.1, aunque no debemos descartar que tiene una mutación de relevancia", sostuvo Ramírez.

 

¿Existe una variante mexicana?

 

El propósito de la vigilancia genómica es, por un lado, detectar si las variantes identificadas en otros países se presentan en México y, por otro, poder interpretar cuales son las particularidades y los cambios que presente el COVID-19 en su circulación local.

 

La mutación T478K fue identificada por primera vez en México en octubre de 2020 en el 5% de las secuencias genéticas analizadas. Para noviembre, este linaje mutado se hallaba en el 12% de los casos, en diciembre ocupó el 30%. Para enero de 2021 ya se encontraba en el 64% de las secuencias analizadas hasta ocupar el 88% de las muestras a finales de febrero.

 

En el mismo período y de manera inversamente proporcional, los linajes B.1 y B.1.189 que habían tenido una presencia importante en el país, disminuyeron hasta no ser halladas en ningún caso analizado en febrero de 2021.

 

Este aumento en su distribución puede señalar que la mutación T478K en el linaje B.1.1.122 tiene una mayor transmisibilidad, apuntó el experto.

 

"Los otros dos linajes empezaron a disminuir de tal manera que no los hemos encontrado en las secuencias analizadas en febrero. Por eso, estamos convencidos que este linaje con esta mutación es el que actualmente está circulando en nuestro país", afirmó.

 

También ha sido hallada en Canadá, Estados Unidos y algunos países de Europa y África. Por ese mismo motivo, la fuente rechazó la pertinencia de referirse a la misma como una "variante mexicana".

 

"No es adecuado llamarle variante mexicana, estamos diciendo que la hemos encontrado con mucha mayor frecuencia aquí. Es importante vigilar qué pasa con ella y por tanto, ofrecemos esta información a la Dirección de Epidemiología para que pueda trazar sus estrategias y orientar la búsqueda de casos", enfatizó el científico. (Sputnik)

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