Fernando Manzanilla, damnificado

El plan original de Fernando Manzanilla era el de convertirse en el líder del Congreso y desde ahí ser el “Comandante de la Oposición”.

 

Pero las circunstancias le afectan al punto de causar, nuevamente, que su proyecto se descarrile.

 

Me explico.

 

Cómo señalamos ayer, en esta elección se juegan las candidaturas a la gubernatura del PANPRIPRD y de Morena.

 

Si Gabriel Biestro se convierte en candidato a la alcaldía, naturalmente sería el aspirante a la candidatura de marras. De hecho, estuvo muy cerca de conseguir el máximo cargo en el estado, tras el fallecimiento de la gobernadora Marta Erika Alonso.

 

En ese escenario, Manzanilla no tendría lugar en la candidatura a la gubernatura por alguno de los partidos del presidente.

 

En caso de que la encuesta favorezca a Claudia Rivera, el grupo que se fortalece es el de ella y Armenta, facilitándole así al senador la candidatura a la gubernatura.

 

En este otro escenario, Manzanilla pierde la nominación.

 

Del lado del PAN, el desgaste de Genoveva Huerta es tan grande que no podrá imponer nuevamente a candidatos en la elección de 2024.

 

Además, si Eduardo Rivera gana la alcaldía, se convertiría en el candidato natural a la gubernatura no solo a causa de su trayectoria, pues la ausencia de perfiles competitivos le favorece aún más.

 

Así, tampoco entre los partidos de la oposición, Manzanilla obtendría una candidatura a la gubernatura.

 

Aunque Genoveva Huerta se esforzó por imponer a candidatos afines al exsecretario de Gobernación, estos no tienen competitividad ni arraigo. Será difícil que puedan llegar al Congreso del estado los alfiles de Huerta, salvo los plurinominales.

 

Entonces, si el Congreso del estado queda con mayoría morenista y si en la capital el PAN obtiene la victoria con Eduardo Rivera o Morena se mantiene con Claudia o Gabriel, entonces no hay espacio político en el que Fernando Manzanilla pueda comenzar a sembrar un proyecto gubernamental.

 

Tal vez sin querer, Fernando ahorcó -a través de Genoveva- a la oposición que pretendía liderar.

 

Si Eduardo Rivera gana la alcaldía, no habrá mayor liderazgo para panistas y no panistas en la oposición y su candidatura futura quedará establecida.

 

Si Gabriel o Claudia ganan la encuesta y la alcaldía, no habrá lugar para el proyecto de Fernando, porque los impuestos por Genoveva habrían perdido frente a los morenistas.

 

El gran damnificado de esta guerra interna entre partidos es Fernando Manzanilla.