Política a lo “Ricardo Anaya”

Ricardo Anaya es un “éxito”… Si es que su objetivo era estar en boca de todos y ser motivo de burlas y protagonista de memes.

 

No podemos negarlo, el señor Anaya está en boca de todos, más por ese momento en que decidió arremeter contra un “patrimonio sagrado” para los mexicanos como son las “caguamas”.

 

Tal es el éxito que tiene Anaya con sus publicaciones en redes sociales (más falsas que la “unidad” del PAN en Puebla), que ya hay algunos políticos de medio pelo dispuestos a imitarlo.

 

¿No me cree?

 

Nada más cheque el perfil de Twitter del candidato a la presidencia municipal de Santa Clara Ocoyucan, Jesús Giles Carmona. Sí, el expresidente estatal del PAN que ni de chiste se comía una “memela” hace poco más de dos años.

 

Jesús Giles anda muy activo en este microblog subiendo fotos donde se ve convivir con los pobladores de este municipio, que también abarca a sus “amiguis” de Lomas de Angelópolis.

 

A lo “Ricardo Anaya”, Jesús Giles ya cargó canastas de frutas en una celebración patronal, ya se “enlodó” los zapatos en zonas marginadas de este municipio y, por supuesto, se comió una buena “memela”.

 

Y no es que esté mal. Para nada. Qué bueno que Jesús Giles ha dejado de lado el cómodo trabajo tras escritorio para ver la realidad que tiene este municipio más allá de Lomas de Angelópolis.

 

El problema es que no le creo, amable lector.

 

Le cuento. Me tocó cubrir la campaña de la exgobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo (QEPD), cuando Giles Carmona era dirigente estatal del PAN y la amabilidad y buena cara no eran sus cartas de presentación.

 

En más de una ocasión, Giles Carmona dio entrevistas sin siquiera pararse un momento para regalar 2 minutos a la prensa. En cuanto llegaba a su vehículo, se subía y cerraba la puerta. Se hartaba fácilmente, se sentía el “muy muy”, evidentemente.

 

La única ocasión en la que fue amable fue cuando cierre de campaña de Martha Erika, incluso me saludó de manera muy cortés, algo que fue totalmente sorpresivo y a la vez entendible, pues se acercaba la jornada electoral.

 

Entonces, me genera dudas que en dos años Jesús Giles Carmona haya dado un giro a su personalidad. Aunque bien dicen que las mieles del poder sacan el lado amable de todos los políticos, al menos hasta que llegan las elecciones.