Arrancan las diputaciones: Morena goza de cabal salud

Con el arranque de las campañas federales aparecen los primeros hallazgos del proceso: hay un enorme desapego de la realidad social de parte de todos los candidatos y, aunque le duela mucho a la oposición, en casi tres años no han hecho mucha mella a Morena.

 

De inicio, tanto los aspirantes de Morena como los del PAN-PRI-PRD han presentado apenas estrategias alejadas de los ciudadanos en cuanto a comprender sus necesidades y poder hacer empatía con estas.

 

Mientras que los aspirantes de Morena solo tienen por ruta alabar las decisiones del presidente, los del PRI-PAN-PRD aparecen rezagados en cuanto a la comprensión del ciudadano, desconocen sus verdaderas motivaciones, miedos, tristezas y motivos de ira contra los gobiernos.

 

Ninguna de las campañas destaca por un conocimiento profundo de las necesidades sociales ni por una estrategia de empatía social. Y no es para menos.

 

Los aspirantes de Morena no necesitan empatizar con la clase media y media baja porque la base social del presidente les arropa. Los del PRI-PAN-PRD han perdido el apego social a causa de los años distanciados de las clases populares.

 

Esa es la razón por la cual al movimiento que lidera el presidente se le ha hecho poca mella.

 

No se avizora una caída dramática de Morena en las próximas elecciones, como a mediados del año pasado se creyó. La razón es que los perfiles de la oposición no lideran realmente causas ciudadanas tan poderosas -aunque discutibles en su cumplimiento- como la andresmanuelista: “primero los pobres”.

 

Si el movimiento no ha enfrentado bajas, mucho menos los candidatos que aún cuentan con ese manto protector que representa formar parte de MORENA.

 

La aprobación de López Obrador es alta y su partido retendrá la mayoría de las gubernaturas.

 

Las diputaciones federales, aún peor que las locales, son ignoradas por los ciudadanos debido a la lejanía que perciben de este tipo de cargos. Un diputado federal no representa una transformación inmediata de la realidad de los ciudadanos.

 

En cambio, el alcalde es el cargo que más votos genera -después del gobernador o presidente- debido a que los votantes consideran que el edil sí puede resolver de manera directa sus necesidades.

 

No obstante, en las mediciones que han sido levantadas y publicadas al inicio de la contienda, el partido del presidente no se percibe débil, por el contrario, le da fuerza a candidatos desconocidos en algunos casos o impresentables en otros.

 

La oposición no pudo convertirse en la opción de los ciudadanos.

 

Como van las cosas, es muy probable que Morena mantenga mucho de su influencia en el país. ¿Qué tanto? Eso será de pronóstico reservado, pero quien piense que la sociedad en su conjunto está cansada del partido del presidente se llevará un chasco.