La credibilidad del IEE, muy cuestionable

El Instituto Electoral del Estado se acerca a una crisis de credibilidad que solo terminará por golpear la endeble cultura democrática poblana.

 

La serie de yerros que han trascendido en las últimas semanas dejan ver a un instituto en crisis, lejos de la estatura jurídica que mostraron consejos generales pasados.

 

Por ejemplo, en el caso reciente de la revocación de medidas cautelares contra Manlio López, aspirante a la alcaldía por el partido Movimiento Ciudadano, los magistrados del Tribunal Electoral del estado consideraron que el IEE no fundamentó ni motivó su dictamen.

 

Es decir, no es que el Tribunal defienda a Manlio, sino que el IEE envió un dictamen mal redactado en materia jurídica.

 

Si no hay capacidad para fundamentar y motivar un dictamen, como señala el tribunal, entonces ¿dónde queda la credibilidad del instituto?

 

Para muestra otro botón.

 

Apenas el 2 de abril, el Tribunal ordenó al IEE modificar el reglamento de reelecciones, pues el organismo de marras se excedió en su facultad de regular la actividad.

 

¿En serio? ¿Otro error de interpretación jurídica?

 

De acuerdo con la magistrada Norma Angélica Sandoval Sánchez las disposiciones con las que se excedieron los magistrados podrían vulnerar el principio de presunción de inocencia de todos los servidores públicos que pretendan optar por la elección consecutiva.

 

Dos fallos de interpretación o fundamentación jurídica en menos de dos meses.

 

Constantemente se dice que esta será la elección más grande de la historia.

 

¿Tendrá credibilidad el instituto para ser el árbitro en estos comicios?

 

La gravedad de sus yerros radica en que son de orden jurídico, es decir, los magistrados del Tribunal han exhibido la incapacidad del instituto para fundamentar, motivar o interpretar causando excesos de atribuciones.

 

Sin un árbitro capaz, la credibilidad desaparece y la democracia se vulnera.