MORENA vive lo amargo del poder

La novatada para el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) ha llegado tres años después de convertirse en el grupo en el poder en México.

 

Aunque viejos lobos del mar son parte del partido vinotinto, este instituto político vive en estos momentos la parte amarga que el poder conlleva.

 

Y están perdiendo tiempo valioso, lo que es más grave para este partido.

 

Entre impugnaciones, conflictos internos, escándalos, premios a políticos impresentables y la baja en su credibilidad ante la sociedad, MORENA camina hacia unos resultados electorales que no esperaba hace unos meses.

 

En lo personal, no concuerdo con la idea de varios colegas columnistas, que creen que MORENA saldrá bien librado el 6 de junio.

 

Nuestro análisis de lo que puede suceder con MORENA no debe basarse en lo que se dice en el minúsculo gremio político y personajes externos. A final de cuentas, el microcomerciante, el vendedor de tortillas y hasta el albañil tiene oportunidad de votar.

 

Y la mala imagen que está dando MORENA en estos momentos llega a todos los sectores sociales, por mucho que se piense que el “pueblo bueno”, el pueblo pobre, esté a favor del partido vinotinto.

 

La falta de acuerdos, los problemas entre militantes y la falta de acción de muchos candidatos pasará factura el 6 de junio.

 

Aunque parezca que esto no es tomado en cuenta por el votante común y corriente, ese que vota muchas veces por la persona y no por el partido, la sociedad no está ciega y sabe lo que sucede.

 

Sí, amable lector, puedo decir que soy un columnista-reportero que tiene mucho contacto con la sociedad “común y corriente”, esa que sufre por la falta de agua, por la tardanza y mal servicio del transporte público y por la falta de una buena atención médica.

 

Muchos de mis amigos de las tienditas de colonias populares, de los pueblos alejados del estado y de las zonas con nulos servicios públicos siguen confiando un poco en el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero no en MORENA.

 

Esto debe ser una señal de alerta para el partido en el poder, que está viviendo los problemas que por años ha criticado en el PRI y en el PAN, que parecen que al menos en esta campaña electoral han arrancado con más fuerza que la izquierda.

 

El exceso de confianza es una de las principales causas de la derrota en cualquier competencia y eso es lo que ha demostrado en estos momentos MORENA, lo que también ha molestado a sus bases, que este 2021 han sido totalmente ignoradas.