La segunda parte del sexenio: expectativas económicas

Las elecciones del domingo mandaron mensajes que deben ser leídos correctamente para los nuevos gobiernos y para la planeación de la segunda parte del sexenio, de ello dependerá la aplicación de las políticas económicas y la concreción o no de la cuarta transformación, ¿qué esperamos entonces?

 

Primero hay que destacar que es la primera vez que un presidente llega muy fortalecido a la mitad del sexenio; a pesar del golpeteo político y mediático, el partido del presidente se levanta como el gran vencedor y el factor de incidencia no provino de los candidatos en sí mismos, sino de la imagen de Andrés Manuel.

 

La gráfica 1 comprueba el desgaste de medio sexenio que tuvieron los anteriores presidentes; en las elecciones intermedias, el respectivo partido de cada presidente siempre obtuvo menos diputaciones que en la elección presidencial. Fox perdió el 37% de sus diputados, Calderón 28% y Peña Nieto 7%; en cambio Andrés Manuel ganaría 3.4% más curules con los datos preliminares del INE.

 

Elaboración propia con datos históricos del IFE/INE

 

 

A pesar de que el partido de Andrés Manuel obtuvo estos números positivos, los medios de comunicación quieren infundir en el imaginario la idea de una “derrota” que ha permeado en la mente de varios ciudadanos. La trama se fabrica a partir de señalar que MORENA perdió porque no obtuvo en la cámara la “mayoría calificada”. Esta mayoría es tener tres cuartas partes de las curules, lo que significaría haber ganado 375 diputaciones. La narrativa conservadora dice que fue un respiro porque AMLO no tendrá la fuerza para realizar cambios.

 

Lo anterior es falso. Con 197 diputaciones MORENA tiene la mayoría simple; cuando se suman los votos de su alianza PT-PVEM llega hasta 275 que representa el 55% y por tanto son mayoría absoluta. Esto es suficiente para aprobar cualquier iniciativa. La última vez que un partido tuvo mayoría calificada fue en la elección de 1982 con Miguel de la Madrid, que por cierto perdió en su elección intermedia. Para derrumbar más la idea de derrota, hay que señalar que MORENA obtuvo la mayoría en los congresos locales y eso le permitirá hacer reformas constitucionales.

 

Entonces, el mensaje que debe leerse es que la elección fue un gran refrendo del pueblo mexicano a la Cuarta Transformación y el compañero presidente debe asumir los cambios que han quedado suspendidos; entre ellos destacamos tres:

 

1. La recuperación de la soberanía energética mediante una reforma que aumente la participación de PEMEX y CFE en términos reales; elevar la producción de gasolinas, diesel, gas y electricidad para reducir la dependencia con el exterior. Al tiempo de trabajar en la transición a energías alternativas que incluyan la participación de la mayoría de la población y no reproduzcan el beneficio para unas cuantas empresas.

 

2. La dignificación del mercado de trabajo a partir de la reforma laboral que reintegre los derechos a los trabajadores, aumente sus prestaciones, elimine prácticas de precarización como el outsourcing y recupere el poder adquisitivo de los salarios.

 

3. El combate a las desigualdades, de forma particular en el sur del país y los municipios más vulnerables; continuar y replicar los programas de apoyo a adultos mayores, a jóvenes y al sector campesino y popular para construir las bases de un desarrollo incluyente que permita que todos y todas tengamos las mismas oportunidades, que sean los salarios de nuestro trabajo suficientes para nuestro sostén y nadie más requiera apoyos públicos ni dependa de clientelismos políticos.

 

Por lo pronto, el día de ayer Andrés Manuel anunció la postulación de Arturo Herrera, actual secretario de Hacienda, para la gobernatura del Banco de México. Sería la primera vez, desde que el banco obtuvo su autonomía, que llega un gobernador que no pertenece a una escuela neoclásica. El anuncio no desagradó a los mercados, incluso el peso mexicano se apreció el día de ayer. Tener aliados desde la institución encargada de la política monetaria potenciara los resultados económicos.

 

En Puebla las lecturas también deben hacerse. La zona conurbada fue ganada por la coalición PRIANRD en las alcaldías; pero las diputaciones fueron triunfos para MORENA. Los poblanos emitieron votos diferenciados, por lo que podemos inferir un “voto de castigo” y por tanto una responsabilidad para los candidatos que intentaron reelegirse. Habrá que hacer las reflexiones necesarias y asumir con humildad las consecuencias.

 

Desde la academia estaremos dando la batalla de las ideas, pero también las propuestas de solución a los problemas nacionales que, dicho sea de paso, está cuarta transformación ha sido más plural y abierta para escuchar las voces científicas. Así que, ¡a seguir luchando!

 

 

*Profesor-Investigador Facultad de Negocios, Universidad La Salle México

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

 

Twitter: @BandalaCarlos