PES, una burla a nivel nacional

Dice la Ley de Murphy: “Si algo sale mal, puede salir peor”. Pues esta es la realidad que en estos momentos vive el partidito Encuentro Solidario, que ya es la burla nacional.

 

Además de perder su registro, básicamente porque nadie en su sano juicio votaría por este partido, Encuentro Solidario ahora anda derramando lágrimas por el “robo” de sus redes sociales.

 

Presuntamente, por falta de pago al personal que manejaba las cuentas de Twitter y de Facebook de este partido, estos microblogs fueron “secuestrados” y se comenzaron a emitir mensajes que han lastimado a los sensibles liderazgos de Encuentro Solidario.

 

El PES se mostró como un partido totalmente de derecha, rayando en la exageración, y ejemplo son los mensajes provida y sobre todo en contra de la comunidad LGBT, algo que terminaron pagando con sus cuentas de redes sociales.

 

A través de Twitter y Facebook se han publicado mensajes a favor de todos esos temas que iban en contra de la medieval mentalidad de Encuentro Solidario, por lo que la reacción de la dirigencia nacional no se hizo esperar.

 

Por supuesto, Encuentro Solidario ha lanzado la amenaza de denunciar penalmente a los responsables de este “secuestro” de sus redes sociales, asegurando que la falta de pago es una mentira, debido a que saldaron todas sus deudas.

 

Ojo, algunos brigadistas en Puebla han comentado a este columnista que los pagos del partido, que tiene al desprestigiado Fernando Manzanilla como su máxima figura, no han llegado.

 

Sinceramente, amable lector, Encuentro Solidario ya no debería hacer tanto drama por sus redes sociales, pues este partido desaparecerá y se ve imposible que tenga una tercera resurrección en el mapa electoral.

 

Encuentro Solidario es una burla nacional en todos los sentidos, comenzando por la baja calidad de los candidatos que presentó, las ideas totalmente retrógradas que expusieron y sobre todo por la casi inexistente votación a su favor.

 

Este partido es más ridículo que Fuerza por México, de Gerardo Islas Maldonado, y eso, amable lector, ya son palabras muy fuertes.