Los “tiempos” del Congreso salvan a Saúl Huerta

Vaya imagen que están dando los legisladores del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en el caso del aún diputado Saúl Huerta Corona. Sí, el impresentable legislador que goza de fuero pese a la acusación en su contra de abuso sexual a un menor de edad.

 

Y es que ayer apareció el “Nacho Mier” del Senado de la República, personificado por el coordinador de los senadores de MORENA, Ricardo Monreal, quien justificó la falta de acción para el desafuero de Huerta.

 

Tras recibir un reproche por parte de Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, por no abordar en un periodo extraordinario el desafuero de Saúl Huerta, Ricardo Monreal, indignado, dijo: “son tiempos del Congreso”.

 

Así de vacío, así de lastimoso, así de absurdo su argumento. ¡Son tiempos del Congreso!

 

Es decir, las presuntas víctimas de abuso sexual de Saúl Huerta deben esperar a los tiempos del Congreso para recibir justicia.

 

Qué indecencia, perdón la palabra, de Monreal ante un tema que no debe esperar los tiempos del Congreso.

 

Pero qué tal dan los tiempos en el Congreso para la grilla política. Qué tal dan los tiempos del Congreso para campañas. Qué tal dan los tiempos del Congreso para comenzar a hablar de 2024. O de una consulta chafa.

 

La mancha que cargará MORENA gracias a legisladores como Ignacio Mier y Ricardo Monreal no será fácil de borrar y ni los tiempos del Congreso los librarán de rendir cuentas ante la sociedad en las urnas.

 

No cabe duda de que los liderazgos de las bancadas de MORENA en el Congreso y en el Senado parecen estar en la misma sintonía. Lo malo es que esto se ocupa para defender a un diputado que seguro ya ni siquiera está en México.

 

Lamentable.

 

Club Puebla, a punto de cometer un error moral

 

Siguiendo con temas francamente grotescos como es el abuso sexual, en el deporte profesional poblano las cosas no pintan muy diferente, pues también se dan nuevas oportunidades a personajes acusados de este terrible delito.

 

En las últimas horas trascendió que el futbolista Dieter Villalpando está próximo a firmar con el Club Puebla. Esto no generaría ningún tipo de crítica -fuera de lo deportivo- si es que el señor Villalpando no tuviera un proceso judicial en su contra.

 

¿De qué cree que se le acusa? Así es, de abuso sexual contra una menor de edad.

 

Lo peor de este tema es que esos lacayos que solo buscan aplaudir todo lo que sucede en el Puebla, malo o bueno, con tal de recibir playeras, vinos y cortesías, han pedido en redes sociales que se le dé una oportunidad al jugador.

 

¡Por Dios! Lo que es escribir por escribir.