Experiencias de "naturaleza virtual" ayudarían a reducir estrés en las cárceles

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Una herramienta tecnológica está tratando de llevar la realidad virtual hacia algo cada vez más parecido al mundo real. Las experiencias inmersivas son capaces de llevar a la audiencia a lugares nuevos y vivir situaciones jamás imaginadas. Actualmente, las experiencias virtuales se utilizan en cualquier industria, desde realizar entrenamientos militares, hasta impartir cursos sobre viajes espaciales o tours virtuales por lugares emblemáticos del mundo. Sin embargo, recientemente un grupo de investigadores de la Universidad de UTAH implementó esta herramienta para reducir los niveles de estrés en las cárceles.

 

De acuerdo con el estudio publicado en Ecopsychology, los investigadores encontraron que una exposición a imágenes o sonidos de la naturaleza puede reducir los niveles de estrés en los reclusos. También descubrieron que, en general, las personas no preferían experimentar situaciones inmersivas con imágenes, en comparación a sonidos de la naturaleza.

 

Nalini Nadkarni, coautor del estudio explicó, "los hallazgos nos ayudan a comprender cómo proporcionar naturaleza o imágenes de la misma podría ser benéfico para otras poblaciones". Durante casi 20 años, Nadkarni ha estado llevando la ciencia y la naturaleza a las cárceles, a personas que tienen poco o ningún contacto con ella.

 

La experiencia inmersiva de Nadkarni se trata de una habitación azul dentro de una cárcel de máxima seguridad donde las personas privadas de su libertad pueden ver videos de varios ecosistemas. Los resultados señalaron que después de ver el contenido, el estado de ánimo de los reclusos fue positivo; encima, cometieron menos infracciones violentas.

 

Después de una encuesta sobre las opiniones sobre la ciencia y la naturaleza, los participantes vieron y escucharon segmentos de tres videos de contenido audiovisual. Cada lapso de tiempo, las imágenes iban cambiando entre bosques, montañas, océanos y arroyos, a este concepto los científicos la denominan "Experiencias virtuales de la naturaleza".

 

El grupo de participantes fue monitoreado en sus niveles de estrés con dos medidas, la primera, cortisol salival, el cual responde a cambios en el estrés en cuestión de minutos. La segunda fue la respuesta galvánica de la piel, donde se mide los cambios inconscientes en las propiedades eléctricas de la piel relacionadas con los estados emocionales.

 

Otros aspectos positivos de las experiencias inmersivas fueron las ganas de aprender por parte de los reclusos quienes mostraron un mayor interés por saber más acerca de los entornos vistos. Gran parte del grupo de voluntarios se interesó por aprender más sobre ecología o biología, en general estaban dispuestos a aprender de cualquier tema relacionado con la ciencia.

 

Para los científicos de la Universidad de UTAH, la experiencia inmersiva Blue Room fue un experimento alentador para cambiar el estado de ánimo dentro de las cárceles. Por ahora, uno de sus objetivos es que a través de la ciencia, las personas privadas de su libertad puedan reducir su estrés y reingresar con éxito a la sociedad.

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