Elementos de la Policía Municipal de San Andrés Cholula fueron exhibidos en redes sociales cometiendo un acto de abuso policial en contra de un repartidor de comida en la zona de Lomas de Angelópolis, por lo que el gobernador Miguel Barbosa ordenó abrir una investigación en su contra.
En el video publicado en redes sociales se puede ver como los uniformados de San Andrés Cholula someten a un repartidor de la plataforma DiDi Food, el cual está contra el piso mientras dos uniformados lo someten por el cuello.
El repartidor grita desesperadamente que él no hizo nada, mientras que otros repartidores de comida graban los hechos y exigen a los policías que lo liberen, pues evidentemente lo están lastimando.
Un tercer uniformado se une al acto de brutalidad policial y se sube sobre el repartidor, el cual está tirado boca abajo con otro policía tomándolo del cuello, mientras que otro intenta colocarle las esposas.
Con la evidente falta de capacitación por parte de los uniformados, un cuarto agente de Tránsito trata de evitar que los testigos graben e incluso amenaza con detenerlos sino dejan de grabar, además argumenta que el repartidor los agredió y por eso lo sometieron de esa forma.
El video finaliza después de dos minutos y medio y por fuentes policiales se sabe que el repartidor fue remitido, aunque sin detallarse bajo qué cargos, pues todo inició por una supuesta infracción de tránsito.
Luego de la difusión del video, la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito de San Andrés Cholula, emitió un comunicado en donde defendió el actuar de sus policías, señalando, pese a las evidencias, que no se violaron los derechos humanos de ninguna persona.
En el comunicado señalan que el personal de su secretaria acudió a Lomas de Angelópolis para retirar a repartidores de comida que no respetan la señalética ni las zonas asignadas, por lo que fueron en apoyo del personal del seguridad privada.
Según su versión, al momento de pedirles que se retiraran, dos repartidores no atendieron la indicación y se negaron a retirarse de la zona de Sonata Town Center, por lo que procedieron a la detención, pero sin justificar la falta de protocolos por parte de los policías.
Por su parte, el gobernador Miguel Barbosa señaló que al ser un hecho público, se debe de abrir una investigación porque es condenable toda violencia física en el ejercicio de la aplicación de la ley, como ocurrió con los policías de San Andrés Cholula.
El mandatario pidió a los agraviados que presenten la denuncia correspondiente en contra de los uniformados que participaron en la detención, no obstante, consideró que al ser un hecho público la Fiscalía General del Estado podrá investigar con base en la información difundida en redes sociales.