Embarazo en adolescentes, problema persistente en Puebla

Foto: Enfoque

Como un problema persistente difícil de erradicar se coloca el embarazo entre adolescentes en Puebla, estado que en estos momentos ocupa el quinto lugar nacional en este tipo de casos, según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

 

De acuerdo con datos recientemente recabados por el INEGI, en Puebla se contaron en 2020 un total de 650 niñas de entre 12 y 14 años embarazadas, lo que se traduce en que el 18.4% de madres en la entidad son adolescentes.

 

 

El tema para nada es menor, pues con estos números Puebla se coloca como el octavo estado con mayor número de madres entre 12 y 14 años de edad, lo que también deriva en un alto porcentaje de muerte de niñas al momento de dar a luz.

 

Explicar los motivos de este número elevado de casos de adolescentes embarazadas puede derivar en diversas vertientes, que van desde la precocidad de algunos niños hasta casos muy graves de violencia intrafamiliar.

 

Por supuesto, el 100% de los embarazos entre adolescentes en Puebla no son deseados y muchos se deben a la desinformación en cuanto a temas sexuales que aún se tienen, colocando el uso de anticonceptivos como un tema todavía tabú entre padres e hijos.

 

La violencia sexual es el principal factor de los embarazos entre adolescentes, lo cual se da en el propio seno familiar, donde tíos, hermanos, primos y hasta los propios padres abusan de las adolescentes, que terminan embarazadas.

 

Lo anterior se torna más grave debido a que más del 80% de estos casos no son denunciados y las mismas familias tratan de ocultar esta situación, que deja como consecuencia que el abuso sexual se repita y por consiguiente haya más embarazos en adolescentes.

 

La situación se ha agravado en la presente pandemia de COVID-19, donde las niñas deben permanecer en casa y con esto se convierten en presa fácil de los depredadores sexuales que habitan en sus mismos hogares.

 

La solución para este alto índice de adolescentes embarazadas no solo debe venir de las autoridades, sino de la propia familia, pues es importante hacer visible para las misma niñas que nadie puede violentarlas de esta manera y en caso de suceder deben denunciar.

 

Otro punto importante es que no solo las niñas, sino también los niños, tengan acceso a información real y detallada de las consecuencias desfavorables que puede traer una vida sexual activa a temprana edad, así como generar conocimiento en el uso de métodos anticonceptivos.

 

Es entonces tarea de todos evitar que Puebla se mantenga como uno de los estados con más embarazos en adolescentes, pues la gran mayoría son el inicio de una vida de pesadilla para madres adolescentes y para sus hijos.

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