Descubren que un fármaco común contra la depresión reduce los efectos del COVID-19

Foto: Pixabay

Un estudio publicado ayer en la prestigiosa revista The Lancet demuestra que el fármaco fluvoxamina, que se emplea en pacientes con depresión, también es eficaz contra el COVID-19 si se ingiere con frecuencia, pues reduce el riesgo de hospitalizaciones prolongadas.

 

La investigación fue llevada a cabo por Together, un equipo internacional de científicos, que refiere que el consumo de fluvoxamina en pacientes externos con diagnósticos tempranos de COVID-19 y considerados de alto riesgo reduce la necesidad de mantenerlos bajo largos periodos de observación en "unidades de emergencia".

 

De acuerdo con los expertos, la fluvoxamina es uno de los fármacos más antiguos de la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), y es prescrita para tratar la depresión mayor en varios países, así como para el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

 

La investigación refiere que los ensayos de Together con la fluvoxamina comenzaron en enero de 2021 en un grupo de adultos brasileños infectados con COVID-19, sintomáticos, no vacunados y de alto riesgo.

 

Para comprobar los efectos del fármaco se les administró a 741 sujetos 100 miligramos de fluvoxamina dos veces al día durante 10 días y 756 recibieron dosis de placebo. Luego de 28 días de observación, los expertos concluyeron que solo el 10,6% de los medicados tuvo que permanecer durante más de seis horas en una "unidad de emergencia" u hospitalizados, respecto del 15,7% de los que recibió el placebo.

 

Al respecto, Angela Reiersen, de la Universidad de Washington Saint Louis (EU) y coautora del texto, refiere: “Este medicamento puede reducir la producción de moléculas inflamatorias, llamadas "citocinas", que pueden "desarrollarse por la infección del coronavirus SARS-CoV-2".

 

En este sentido, los resultados demuestran que la reducción absoluta del riesgo de hospitalizaciones o cuidados prolongados fue del 5%, mientras que la relativa fue del 32%. Respecto a la mortalidad, que no fue el principal objetivo del estudio, refiere que del grupo que tomó la medicación solo uno falleció, mientras que 12 personas murieron del grupo que ingirió placebo.

 

Por último, Edward Mills, de la Universidad McMaster (Canadá) y coinvestigador principal del estudio, destacó la importancia de la fluvoxamina, que además de su valor como fármaco "reutilizable" fue seleccionado para este ensayo por sus "propiedades antiinflamatorias".

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