El Kamooalewa, un asteroide que orbita cerca de la Tierra, en realidad podría ser un fragmento de la Luna, así lo afirma un grupo de astrónomos que publicó su investigación en la revista Nature Communications Earth and Environment. El estudio cobra relevancia porque estos objetos son débiles y difíciles de observar.
De acuerdo con la investigación, el Kamooalewa fue descubierto en 2016 por el telescopio PanSTARRS en Hawái. El cuerpo celeste tiene aproximadamente el tamaño de una noria -entre 45 y 57 metros de diámetro- y se acerca hasta unos 1,4 millones de kilómetros de la Tierra.
Para observarlo, el equipo de astrónomos, dirigido por el estudiante de ciencias planetarias Ben Sharkey, empleó el Gran Telescopio Binocular del Monte Graham, en el sur de Arizona, gestionado por la UA, y descubrió que el patrón de luz reflejada de Kamo'oalewa, llamado espectro, es similar con las rocas lunares de las misiones Apolo de la NASA, lo que sugiere que tuvo su origen en la Luna.
Sin embargo, los expertos aún no pueden asegurar cómo puede haberse desprendido, ya que hasta el momento no se conocen otros asteroides con origen lunar. "Busqué en todos los espectros de asteroides cercanos a la Tierra a los que teníamos acceso, y nada coincidía", dijo Sharkey, autor principal de la investigación.
Por ello, el origen de Kamooalewa originó un debate entre Sharkey y su asesor, el profesor asociado de la UArizona Vishnu Reddy, discusión que se extendió hasta tres años, ya que la pandemia de COVID-19 paró la investigación que fue reanudada hasta este año.
Al respecto, Sharkey dijo: "Esta primavera obtuvimos las observaciones de seguimiento que tanto necesitábamos y dijimos: 'Vaya, es real’. Es más fácil de explicar con la Luna que con otras ideas".
Otro punto es su órbita, ya que es similar a la de la Tierra; pero con una ligera inclinación. según Renu Malhotra, coautor del estudio y profesor de ciencias planetarias de la UArizona que dirigió esta parte del análisis, dijo que es improbable que un asteroide común se desplace espontáneamente a una órbita casi satelital como la de Kamooalewa.
“No permanecerá en esta órbita en particular durante mucho tiempo, solo unos 300 años en el futuro, y estimamos que llegó a esta órbita hace unos 500 años", dijo Malhotra. Kamooalewa es 4 millones de veces más débil que la estrella más tenue que el ojo humano puede observar en un cielo oscuro.
Por último, Al Conrad, coautor del estudio, afirma: "Estas difíciles observaciones fueron posibles gracias a la inmensa capacidad de captación de luz de los telescopios gemelos de 8,4 metros del Gran Telescopio Binocular".