Caso Tecamachalco, ¿principio del fin de la “dinastía” Mier?

Foto: Enfoque

Uno de los hechos que más ha impactado a la sociedad poblana en los últimos meses fue el presentado el pasado viernes en el municipio de Tecamachalco, donde 3 agentes ministeriales fueron asesinados por policías municipales a cargo del ahora detenido Alejandro N.

 

Además del dolor y el luto causado a las tres familias de los elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE), el tema tendrá -como se esperaba- alcances políticos que impactarán directamente a una familia que buscaba adquirir más poder.

 

Y es que el alcalde de Tecamachalco, Ignacio Mier Bañuelos, podría ver terminada su carrera política por este hecho y con esto se vendría abajo el proyecto familiar comandado por Ignacio Mier Velasco, diputado federal de Morena.

 

 

Lejos de recibir respaldo del gobernador Luis Miguel Barbosa, Mier Bañuelos quedó evidenciado como un alcalde que no ha buscado diálogo con el mandatario ni antes ni después de lo sucedido en Tecamachalco.

 

En un video, Ignacio Mier Bañuelos pidió al Gobierno del Estado tomar el control de la seguridad de Tecamachalco, pero el gobernador reveló que no hay una petición formal por parte del edil de este municipio, lo que se puede tomar como un intento del alcalde de lavarse las manos.

 

Incluso, quedó de manifiesto que Mier Bañuelos no buscó una reunión con el gobernador para tender puentes, ya que el mandatario habría recomendado no contratar a Alejandro N como secretario de Seguridad de este municipio, debido al negro historial que carga.

 

 

Si algo molesta en estos momentos a la sociedad es que los políticos vayan heredando puestos de poder a sus familiares, especialmente a sus hijos, pese a que estos no cuenten con la experiencia suficiente para asumir estos roles.

 

El caso de Ignacio Mier Bañuelos es un ejemplo de lo anterior; sin embargo, a partir de este momento cargará con el estigma del asesinato de tres ministeriales a manos de sus elementos de policía municipal.

 

Por este motivo, todo apunta a que el intento de encumbrar en el poder a la dinastía Mier se quedará en el intento, pues el caso Tecamachalco siempre lo cargarán a cuestas.

Notas Relacionadas