Penales en Puebla: así funciona el sistema carcelario

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El sistema penitenciario en Puebla padece los mismos problemas que las cárceles del resto del país, tales como el hacinamiento, denuncias por corrupción y la falta de programas efectivos que garanticen la reinserción social de las personas que ahí llegan tras cometer algún delito.

 

Las cárceles y su importancia

 

En Puebla existen 21 centros de reinserción social (Cereso), de los cuales tres son de carácter estatal, tres son distritales y los otros 15 son municipales, teniendo una jerarquización en ese mismo orden.

 

Los tres Ceresos más importantes por ser de orden estatal son el de Puebla, también conocido como San Miguel debido a la colonia en la que se ubica; el de Tepexi de Rodríguez y el de Ciudad Serdán, teniendo también ese orden al momento de jerarquizarlos.

 

El Cereso de Puebla es uno de los más grandes del estado y alberga más de dos mil internos, tanto hombres como mujeres, de los más de 8,800 que existen en todo el estado, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

 

Por tamaño poblacional, le siguen los Ceresos de Tepexi de Rodríguez y de Ciudad Serdán, mientras que los Ceresos de San Pedro Cholula, Tehuacán y Huachinango, se ubican en los siguientes puestos por ser de carácter distrital.

 

La distribución de la población

 

El destino de un detenido depende principalmente de la zona geográfica donde haya cometido el ilícito por el cual se le acusa, y es que, en el actual sistema de justicia penal, su situación legal la resuelve un juez de control que está adscrito a determinada región judicial.

 

Por ejemplo, si alguien es detenido por un ilícito en la capital poblana o en Amozoc, su situación legal será decidida por un juez de control de la región centro, y en caso de que amerite ser internado en un centro de reinserción social, se le enviará al Cereso de San Miguel.

 

Pero si su delito se resuelve por un juez de control competente a los municipios de San Andrés, San Pedro Cholula, Cuautlancingo o Coronango, es probable que deba purgar una pena privativa de la libertad en el Cereso distrital de San Pedro Cholula.

 

En el caso de los Ceresos distritales de Ciudad Serdán o Tehuacán, se lleva a cabo la misma valoración para determinar en qué penal debe de ser internado el detenido, pues además se debe procurar que sus familiares puedan visitarlo, y que sus abogados tengan facilidades geográficas para poder asistirlo.

 

Los penales más seguros

 

A pesar de que el Cereso de Puebla es uno de los más grandes y quizá el más importante de la entidad, no es considerado el más seguro, siendo superado por el penal de Tepexi de Rodríguez.

 

Este Cereso de orden estatal es considerado de seguridad media debido a que está en una zona aislada, con una infraestructura carcelaria distinta y una población menor, lo cual permite tener un mejor control sobre la población.

 

El penal de Tepexi de Rodríguez además cuenta con su propia sala de audiencias, por lo que aquellos detenidos que son considerados peligrosos son enviados directamente a este penal para que ahí se resuelva su situación legal y, en caso de que deban de permanecer en prisión lo hagan sin tener que efectuarse un traslado terrestre.

 

Del Cereso de Tepexi de Rodríguez no se han documentado fugas en años recientes, como sí ha ocurrido en otros penales incluyendo el de Puebla, tal y como sucedió este año cuando un interno logró salir engañando al personal de la puerta.

 

Los Ceresos considerados como menos seguros por el número de fugas que han presentado en los últimos años, son los de Huejotzingo y Tepeaca, donde se han denunciado casos de evasión de presos, además de motines y hasta secuestros perpetrados por los mismos internos.

 

Actualmente Puebla no cuenta con un Cereso federal y tampoco alguno considerado de máxima seguridad, por lo que en caso de que existan personas ligadas a delitos considerados graves como narcotráfico o delincuencia organizada, la entidad suele pedir apoyo para que sean reubicados en algún penal federal de otra entidad.

 

Un caso de estas reubicaciones es el de José Cristian “N”, alias “el Grillo”, líder narcomenudista que operaba en la zona del mercado Morelos, quien fue trasladado del Cereso de Puebla al de Tepexi de Rodríguez, pero para desarticular su red de operación en la capital poblana tuvo que reubicársele en un penal federal.

 

Los Ceresos en cifras

 

Recientemente el INEGI publicó cifras acerca del sistema penitenciario en el país, y en el caso de Puebla detalló que actualmente existen 8,851 internos, de los cuales 8,164 son hombres y 687 mujeres; además, entre ellos se hay 25 personas de nacionalidad extranjera.

 

De los privados de su libertad, 5.106 llevan más de 2 años encerrados, mientras que 1,161 llevan apenas entre 6 y 12 meses.

 

Sobre las condiciones de los internos, existen 1,324 internos que comparten la celda con más de 15 personas, mientras que 1,750 lo hacen con otros 11 o 15 internos, lo cual refleja el nivel de hacinamiento que existe en la entidad.

 

De los 8,851 internos que hay en las cárceles de Puebla, 2,558 acusan haber sido víctimas de algún acto de corrupción.

 

Por lo que hace a los actos de violencia psicológica cometidos en contra de los detenidos, hubo 6,210 que aseguraron que tras ser detenidos, y antes de ser puestos a disposición de un juez, fueron víctimas de violencia psicológica por parte de las autoridades que los detuvieron.

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