Asaltos y malos tratos: choferes del transporte ejecutivo también sufren

Foto: Enfoque

El transporte ejecutivo en Puebla tiene dos caras, una es la de los usuarios que se dicen afectados por el aumento en las tarifas de un servicio ejecutivo, pero la otra es la de los conductores, que si bien conocen desde un principio el porcentaje de ganancia por cada viaje, también deben de sufrir por la delincuencia y los malos tratos por parte de los pasajeros.

 

Actualmente, el transporte ejecutivo en Puebla está en la mira de la opinión pública por la regulación a las tarifas por parte del Gobierno del Estado, que derivó en protestas como la de este 30 de diciembre, porque incluso hubo un enfrentamiento con la policía, que dejó un chofer detenido y dos automóviles asegurados.

 

Por ese motivo, Imagen Poblana hace un recuento de los problemas más constantes que enfrentan los choferes de plataformas como Uber y Didi, al ofrecer sus servicios en la entidad poblana.

 

Los constantes asaltos

 

El transporte público individual es objeto de la delincuencia a través de los asaltos, un hecho que pega a los taxistas tradicionales, pero no es ajeno a los conductores de plataforma, a pesar de que recolectan pasaje a través de una aplicación celular.

 

La usurpación de identidad o la creación de perfiles apócrifos son las principales formas en las que los delincuentes logran captar una unidad de plataforma, para después abordarlos y asaltarlos.

 

Las víctimas suelen ser despojados de sus pertenencias y de los vehículos, aunque estos últimos son abandonados, en la mayoría de los casos, por los delincuentes después de usarlos para darse a la fuga o incluso para cometer otros ilícitos.

 

Por ejemplo, el pasado 24 de julio dos sujetos fueron detenidos luego de que, durante un asalto, apuñalaron a un conductor de la plataforma Uber en la colonia Granjas de San Isidro. Los delincuentes presuntamente estaban vinculados a otros ilícitos similares.

 

El vandalismo

 

Ser chofer de plataforma, o incluso tener un vehículo similar a los que más emplean los choferes de estas aplicaciones, lo vuelve blanco de agresiones si es que circula en las inmediaciones de la CAPU.

 

Desde que comenzó a funcionar Uber en Puebla, sus conductores se han visto relegados a no prestar sus servicios a usuarios de la CAPU, pues son acosados de forma violenta por taxistas que sienten que solamente ellos pueden ofrecer sus servicios ahí.

 

De este modo, cuando algún conductor de plataforma se acerca a la zona, se vuelven susceptibles a que algún taxista les arroje piedras o incluso golpeen al conductor.

 

Las unidades de los servicios ejecutivos no están rotulados y esto provoca que muchas veces haya confusiones, pues ya se han dado casos en que algún dueño de un Volkswagen Vento o un Nissan Versa termina por ser agredido solamente por llevar o ir a recoger a un familiar en la zona de la CAPU.

 

Malos tratos

 

Al igual que cualquier persona dedicada al servicio, los choferes de plataforma también se enfrentan al trato con el usuario, en este caso el pasajero, y los caprichos o malos tratos que practican bajo el argumento de que "por eso estoy pagando".

 

Hay casos documentados periodísticamente sobre denuncias hechas por usuarios argumentando un mal servicio de los choferes; sin embargo, rara vez se da voz a las quejas de los conductores sobre sus pasajeros.

 

En grupos de Facebook y WhatsApp de conductores de Uber o Didi, se pueden encontrar testimonios sobre usuarios que abusan de su posición para sacar un beneficio o incluso para denigrar a los conductores.

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