Chile le dirá adiós a los fuegos artificiales para proteger a las mascotas

Foto: Xinhua

"Me pongo serio para decir esto: no más pirotecnia. Los fuegos artificiales afectan sobremanera a las mascotas como yo, me pone triste saber que nuevamente nos veremos expuestos a esto", escribió Brownie en Twitter antes de las fiestas de Año Nuevo. 

  

Brownie Boric Font es el perro adoptado de la familia del presidente electo de Chile, Gabriel Boric. El can se hizo famoso durante la campaña, lo que llevó a sus dueños a crearle cuentas en redes sociales, y con más de 350,000 seguidores en Instagram y 70,000 en Twitter, entrega información sobre cuidado responsable de mascotas. 

  

Desde esas plataformas, Brownie explicó los efectos negativos que producen los sonidos de la pirotecnia, causando en las mascotas angustia, miedo y ganas de huir, e instó a los municipios del país a no sumarse a esta clásica tradición de fin de año. 

  

El mensaje fue oído fuerte y claro por varias ciudades cuyas autoridades decidieron dejaron de lado el luminoso espectáculo, como Concepción (centro), Talcahuano (centro), Los Ángeles (centro sur), Temuco (sur), Osorno (sur) y Puerto Varas (sur). En el centro de Santiago se suspendió el show pirotécnico de la Torre Entel, que año a año reúne a miles de personas en las calles. 

  

La región de Valparaíso es un caso especial, ya que para la mayoría de sus localidades este tipo de espectáculos son una tradición profundamente arraigada. Incluso en la ciudad capital de Valparaíso aseguran que su show de fuegos artificiales es el más grande de Sudamérica. Y aunque ni Brownie consiguió que se suspendiera la pirotecnia en este lugar, la ciudad hermana de Valparaíso, Viña del Mar, dio el primer paso. 

  

La municipalidad de esa localidad confirmó que este Año Nuevo fue el último en que se realizará el megashow de pirotecnia, explicando a través de sus redes sociales que los fuegos artificiales generan consecuencias negativas en las mascotas, en las personas con trastorno del espectro autista y en el medioambiente. De hecho, la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, aclaró que en solo 20 minutos de show el municipio gasta 500 millones de pesos (cerca de 600,000 dólares). 

  

NOCHE DEL TERROR 

  

Nicole Saavedra, una enfermera de Puerto Varas (sur) vivió una noche de terror en Año Nuevo. La mujer celebró la fiesta donde una amiga y dejó a su perrita Summer en casa. Cenó, se abrazó y bailó hasta la madrugada, segura de que nada le pasaría a su mascota ya que el municipio suspendió el show de pirotecnia. 

  

Sin embargo, Saavedra no contaba con la irresponsabilidad de un grupo de personas que lanzaron fuegos artificiales ilegales. "Cuando llegué a mi casa me di cuenta que Summer no estaba. Pensé que se la habían robado y le pregunté a mis vecinos, quienes me dijeron que la vieron correr asustadísima por los fuegos", contó la enfermera a la Agencia Sputnik. 

  

"Publicamos su foto en todas las redes sociales explicando lo importante que era para mí y que me moría si no la encontraba. Tras horas de búsqueda una persona me contactó contándome que en su población habían encontrado una perrita herida. Fuimos a buscarla y fue horrible", contó. 

  

Summer había sido atropellada

  

"La llevamos al veterinario y nos explicó que tenía la mandíbula fracturada, un traumatismo encéfalo craneano y un derrame en un ojo. Summer fue impactada por un vehículo cuando huía del ruido de los fuegos artificiales. Estuvo hospitalizada, le pusieron un fijador en la mandíbula, necesitó curaciones y antibióticos, y cada vez que escucha un ruido fuerte se asusta muchísimo", explicó Saavedra. 

  

Sebastián Maldonado es un estudiante universitario y el humano de Gladis y Ñusta, dos perritas que rescató en Santiago. Para el Año Nuevo el joven tomó una precaución. Como sabía que en Viña del Mar, donde reside, los fuegos artificiales sí estaban permitidos, decidió viajar al campo con sus mascotas. Todo resultó bien, pero cuando volvió, el 2 de enero, un grupo de personas lanzó fuegos artificiales. 

  

"Estábamos en la playa y las perritas salieron huyendo. Estuvieron como tres horas perdidas hasta que finalmente ellas solas, muy habilosas, supieron llegar hasta la casa. Pero llegaron heridas, con sus patitas quemadas y súper traumadas. Aún lo están", dijo el joven a esta agencia. Y preguntó "¿Cómo es posible que un día domingo en la tarde la gente tire fuegos artificiales en un espacio público? ¿Cómo acceden a ellos?". 

  

En Chile está prohibido adquirir, vender, fabricar, distribuir, portar, poseer y lanzar fuegos artificiales sin una autorización oficial del Estado, aunque muchos denuncian que no existe una fiscalización adecuada. (Sputnik)   

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