Ómicron se habría originado en ratones y no en humanos, según científicos chinos

Foto: Pixabay

Ómicron, la nueva variante del COVID-19, se habría originado en ratones y no en seres humanos, como se ha considerado, así lo cree un grupo de científicos de la Academia de Ciencias China que ha investigado esta mutación del coronavirus y su estudio fue publicado en la revista Journal of Genetics and Genomics.

 

De acuerdo con el portal 20 minutos, que cita la investigación, los científicos chinos se centraron en la proteína S de ómicron, también conocida como proteína de la espícula, que se encarga de entrar en la célula huésped que será infectada, ya que convierte a la variante en potencialmente muy transmisible.

 

En este sentido, los investigadores establecieron tres hipótesis sobre ómicron. La primera es que la variante se habría propagado y circulado en una población con vigilancia y secuenciación viral insuficientes. Otra es que habría evolucionado en un paciente con infección crónica y habría proporcionado al virus un entorno generoso para su adaptación. Y tercera, es que ómicron podría haber acumulado mutaciones en un huésped no humano para después regresar a los humanos.

 

Tras determinar que ómicron pudo evolucionar en otro huésped antes del brote, y luego de compararlo con espectros moleculares de los coronavirus que evolucionaron en diferentes especies, concluyeron que las mutaciones de ómicron en la proteína S "se superponen significativamente con las mutaciones en el SARS-CoV-2 adaptado al ratón".

 

En este sentido, los investigadores creen que, contrario al origen del SARS-CoV-2, se "produjo un evento zoonótico inverso de humanos a ratones en algún momento durante la pandemia (muy probablemente a mediados de 2020)". Es decir, las mutaciones se habrían producido durante más de un año hasta volver a los humanos esta vez como ómicron.

 

Asimismo, los expertos refieren que la adaptación de la nueva variante a ratones también habría generado su potencial infección a otras especies y no solo a humanos, y podría alojarse en camellos o cabras.

 

Incluso postulan que “las poblaciones globales enfrenten variantes adicionales derivadas de animales hasta que la pandemia esté bien controlada", ya que los humanos representan "el reservorio más grande conocido de SARS-CoV-2" y "con frecuencia" tienen contacto con otros animales, por lo cual el virus podría saltar a través de especies.

 

Por último, los investigadores llaman a implementar mayor vigilancia viral y secuenciación en animales, "especialmente aquellos en contacto cercano con humanos".

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