Un buen alumbrado público es capaz de reducir notablemente la criminalidad

Foto: Enfoque

La ausencia o mala iluminación en espacios públicos puede provocar problemas de delincuencia en diferentes zonas de México. Cuando un espacio público muestra signos de deterioro o descuido y no se toman las medidas necesarias para corregir la situación, da la impresión que está en abandono. En ese sentido, se aplica la teoría de las ventanas rotas, la cual pronostica que aquellos deterioros del ambiente van a generar la sensación de la inexistencia de la ley. Por esta razón, en un escenario en el cual no hay normas es más probable producir conductas de vandalismo. Como consecuencia, es posible el surgimiento, arraigo y producción de delitos en esa zona.

 

Datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), mostró que 98.3% de la población de 18 años y más identificó durante septiembre de 2021 algún tipo de problema en su ciudad, principalmente el mal estado de las avenidas con 79.7%, seguido del alumbrado público insuficiente con 54.8%. Una de las ciudades con mayor insuficiencia fue Tapachula con 89.2%, siendo la ciudad más insegura en Chiapas, de acuerdo con el Observatorio Ciudadano de dicha entidad.

 

Por ello, los encargados de los espacios públicos deben poner alumbrado público adecuada y evitar el efecto de descuido. En estos temas se deben tomar muchas consideraciones, tales como la calidad y duración de los sistemas de iluminación que se van a colocar y el uso de nuevas tecnologías, entre ellas las luminarias led, pues brindan diferentes beneficios, desde el ahorro de energía, hasta una mayor durabilidad de los equipos, beneficios que impactan de manera positiva a las comunidades.

 

En entrevista para NotiPress, Israel Vega, vocero de Dianming México, aseguró que "Aunque una de las principales razones para seleccionar lámparas led, es el ahorro de energía eléctrica, un aspecto de gran relevancia es la seguridad que los espacios bien iluminados brindan dentro de las comunidades". Un ejemplo es el estudio hecho en Nueva York, en el que se usaron torres de alta intensidad en desarrollos de vivienda social, asignados aleatoriamente, las cuales redujeron el crimen en por lo menos un 36%. De esa forma se demostró cómo los delitos disminuyen si hay buena iluminación.

 

De acuerdo con Vega, "la tendencia es que aquellos sitios abandonados por la comunidad serán progresivamente ocupados por los delincuentes". Asimismo, el experto agregó que simples cambios en el entorno, como una mejor iluminación en las calles, pueden reducir la tasa de algunos delitos. De esa forma, la población se vería beneficiada al disminuir el índice de asesinatos, robo y asalto con agravante.

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