Reducción de tamaño del pene, ¿otro daño colateral del COVID-19?

Foto: Pixabay

Tras recuperarse del COVID-19, un hombre descubrió que su pene se había encogido 1.5 pulgadas (3.81 centímetros) y además padecía disfunción eréctil, lo que aseguró fue resultado del daño vascular que le generó el virus.

 

De acuerdo con el testimonio del hombre que brindó al podcast How To Do It, tras recuperarse del COVID-19, que padeció en julio del año pasado y por el cual tuvo que hospitalizado, el efecto secundario que le dejó fue la disfunción eréctil y una reducción significativa de su miembro viril. El sujeto dijo tener treinta años y ser heterosexual.

 

En entrevista para el diario británico Daily Mail, el sujeto dijo que problema tuvo un “profundo impacto en mi autoconfianza y mis habilidades en la cama”. Luego de dejar del hospital se dio cuenta que tenía algunos problemas de disfunción eréctil. “Esos mejoraron gradualmente con algo de atención médica, pero parece que me quedé con un problema duradero”.

 

Y afirmó al citado medio: “Mi pene se ha encogido. Antes de enfermarme, estaba por encima del promedio, no enorme, pero definitivamente más grande de lo normal. Ahora he perdido alrededor de una pulgada y media y estoy decididamente por debajo del promedio. Aparentemente se debe a un daño vascular, y mis médicos parecen pensar que es probable que sea permanente”.

 

Al respecto, el doctor Charles Welliver, urólogo y director de Salud Masculina en Albany Medical College, Nueva York, dijo que la infección por COVID-19 puede causar disfunción eréctil y de persistir durante cierto periodo, el daño puede derivar en encogimiento del pene, aunque solo en algunos acasos.

 

Asimismo, una investigación del University College London, que estudió a 3,400 personas, determinó que un pene acortado era un síntoma raro entre los 200 que padecieron COVID-19 prolongado.

 

En este sentido, un estudio de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, publicado en el World Journal of Men’s Health, demostró que la disfunción generalizada de las células endoteliales por COVID-19 puede contribuir a una disfunción eréctil significativa.

 

Por último, aunque el afectado dijo que sus médicos aseguraron que su condición era permanente, varios expertos afirman en que las prácticas de rehabilitación como estiramientos y dispositivos de vacío pueden ayudar a recuperar la longitud perdida con el tiempo.

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