La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos confirmó la adquisición del acceso al software espía Pegasus, desarrollado por la compañía israelí NSO Group, exclusivamente "para poner a prueba" ese programa, reveló el periódico británico The Guardian en un comunicado.
Según los medios, el FBI adquirió el programa Pegasus en 2019, bajo la administración del expresidente Donald Trump.
"El programa no se utilizó para brindar una ayuda operativa en ninguna investigación, el FBI adquirió la licencia limitada únicamente para poner a prueba y evaluar el producto", asegura el comunicado.
Según el documento, el deseo de probar el programa se debe en parte a los problemas de seguridad que podrían surgir si el spyware cae en unas "manos equivocadas".
Según dijo al medio una fuente cercana al acuerdo, la adquisición de la licencia se produjo después de unas largas negociaciones entre los funcionarios estadounidenses y la administración de la compañía NSO.
Una de las discordias que surgieron se debió a que la NSO generalmente instalaba sensores para conocer el movimiento físico del programa, sin embargo, el FBI se opuso a esa media.
Según la fuente, después de la compra, el FBI no comenzó a usar el programa, pero continuó pagando el acceso y hasta prolongó su licencia.
El software Pegasus, desarrollado por el grupo israelí NSO, según los medios, fue utilizado por los servicios de inteligencia de varios países, no solo para rastrear a criminales y terroristas, sino también para espiar a políticos, empresarios, activistas, periodistas y opositores de todo el mundo.
En el otoño de 2021, el Ministerio de Comercio de EEUU incluyó el grupo NSO y tres empresas más en la lista de compañías que realizan actividades que pueden representar un riesgo significativo o apuntar en contra de los intereses de la seguridad nacional y la política externa del país norteamericano.
A fines de noviembre, los medios informaron que el grupo NSO podría ser vendido a la compañía estadounidense Integrity Partners, especializada en ciberseguridad, por unos 300 millones de dólares.