La mezquindad política que desnudó Cecilia Monzón

Opinión meramente personal: Cecilia Monzón le hacía mucho bien a la vida política y social de Puebla. Necesario para el estado era contar con una persona decidida a dar la cara por las mujeres más allá de manifestaciones, y su muerte, créame amable lector, es algo que debe lamentarse por la manera en la que se presentó.

 

Dicho lo anterior, Cecilia Monzón dejó al desnudo la mezquindad con la que políticos y uno que otro pseudoperiodista se mueven en esta aldea poblana, comenzando por lo hecho por la presidenta municipal de San Pedro Cholula, Paola Angon.

 

Cecilia fue cruelmente asesinada la mañana del sábado. Tres sicarios la persiguieron y precisamente en San Pedro Cholula la alcanzaron para ultimarla a balazos.

 

La noticia de que la mujer muerta en este hecho era Cecilia llegó muy rápido. Las reacciones no tardaron y las redes se llenaron de sinceros lamentos debido a la manera en la que esta abogada perdió la vida.

 

Todos, absolutamente todos se pronunciaron ante este hecho, excepto la presidenta municipal de San Pedro, que parecía estaba disfrutando de su “día libre”, sin importarle lo que sucedía en la localidad que gobierna.

 

Fue hasta las 23:00 horas, casi 12 horas después de la ejecución de Cecilia Monzón, cuando Paola Angon se dignó a enviar un “comunicado” para “solidarizarse” con la familia de la activista.

 

Parece un mal chiste, pero en lugar de dar una declaración contundente, Paola Angón solamente prometió más vigilancia en la zona, echándole completamente la responsabilidad de este hecho a las autoridades estatales.

 

¿Qué hubiera pasado si en el trayecto en la que fue perseguida Cecilia Monzón encontraba alguna patrulla de San Pedro Cholula? Creo, amable lector, que sus probabilidades de seguir con vida serían mayores.

 

Paola Angon está fallando en su encomienda, no hay manera de decir lo contrario. El mayor problema es que parece que no quiere asumir su responsabilidad y está emulando al fantasma que gobierna Coronango.

 

Ya mejor ni hablemos del convicto Arturo R, se necesita ser muy ruin y mezquino para usar este lamentable asesinato para lucimiento personal.