Irregularidades y violencia, el pan de cada día en la vida nocturna de Puebla

Foto: Enfoque

El regreso de la vida nocturna a Puebla tras dos años de pandemia ha estado marcado por casos de violencia en centros de esparcimiento. Tal es el caso de los bares, muchos de los cuales parecen ignorar los constantes y efectivos operativos de clausura por parte de la autoridad municipal.

 

Caso emblemático fue el ocurrido el pasado sábado por la madrugada en el bar Beirut, ubicado en la zona de Angelópolis, donde una riña desató un operativo policial y dejó a una persona herida de bala.

 

 

Se sabe que en el lugar un sujeto agredió a otro con varios disparos y después se dio a la fuga. El herido fue llevado a un hospital mientras que el agresor fue detenido tras un operativo de la Policía Municipal de Puebla.

 

Un día antes, en esta misma zona se dio otro hecho de violencia, cuando sujetos en estado de ebriedad quisieron meterse a un hotel frente al centro comercial Angelópolis, pero como no les fue permitido hicieron disparos contra la fachada del inmueble.

 

Los operativos contra estos lugares

 

Casi a la par que ocurrían los hechos en el bar Beirut de Angelópolis, la Unidad de Normatividad y Regulación Comercial d Ayuntamiento de Puebla hacía un operativo con apoyo de la Policía Municipal.

 

Derivado del mismo, se informó la clausura de once bares, incluido Beirut, por permitir la entrada a menores de edad así como por incumplir disposiciones en materia de Protección Civil.

 

Entre los lugares clausurados también se detectaron al menos tres que no contaban con los permisos correspondientes para su funcionamiento, ni con el dictamen de Protección Civil que hace la secretaría en la materia.

 

Algunos reabrirán y otros seguirán en la clandestinidad

 

A pesar de los esfuerzos de la autoridad municipal para revisar y sancionar este tipo de lugares, lo cierto es que estos negocios surgen de la noche a la mañana y la mayoría opera sin permisos.

 

Por ejemplo, los sitios clausurados por el Ayuntamiento este fin de semana por carecer de permisos, operaban en completa discreción pues no mostraban anuncios ostentosos.

 

Sin embargo el ruido por su operación a altas horas de la noche provocó que los vecinos reportaran en más de una ocasión el escándalo, siendo así como entraron en el radar de las autoridades para su clausura.

 

En reportajes previos Imagen Poblana documentó que la mayoría de los bares clandestinos no reportan riñas o hechos violentos, debido a que esto evidenciaría su operación irregular.

 

 

En tanto, algunos otros que fueron clausurados por carecer de los protocolos en materia de Protección Civil, podrán arreglar sus papeles y en cuestión de días estarían de vuelta en el negocio.

 

Entre los lugares clausurados destaca Beirut, que es parte de un corporativo con otras sucursales en el estado, además del club nocturno 40 Grados, que en ocasiones previas ya ha sido clausurado o advertido pero vuelve a reabrir.

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