Rebelión en el PRI, el clavo que le faltaba al expartidazo

Cual mala copia de la exitosa novela de George Orwell, Rebelión en la Granja, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) está viviendo una etapa de desencuentros y fracturas provocadas por el dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas, peleas que pueden ser lapidarias para el expartidazo.

 

Los fracasos electorales recientes y la corrupción comprobada de “Alito” tienen encrespados en estos momentos a los pocos priistas que siguen confiando ciegamente en este instituto político, buscando que Moreno Cárdenas deje inmediatamente la presidencia del partido.

 

 

Y la situación para nada es pequeña, pues es tal el descontento que hay en contra de Moreno que incluso impresentables exlíderes del Revolucionario Institucional, como Roberto Madrazo, exigen la salida de “Alito” de la dirigencia nacional priista.

 

Con el agua hasta el cuello, al actual dirigente nacional del PRI se le viene encima el descontento que hay en su contra por parte de diversos sectores del Revolucionario Institucional, que hasta hace unos ayeres eran incondicionales y hoy exigen su salida de la dirigencia nacional.

 

Aunque hay voces de connotados priistas que piden aún no lapidar al tricolor, lo cierto es que todas las malas decisiones que ha tomado este partido lo ponen al nivel de pequeños institutos como el PRD y en franca vía de extinción.

 

Y es que para dolor de los priistas que aún confían en su partido, el tricolor ha quedado totalmente a expensas de una alianza con el Partido Acción Nacional (PAN), que pese a también pasar una crisis interna, se puede convertir en el salvavidas para un malherido expartidazo.

 

 

Sin embargo, los priistas no pueden dar por hecha esta alianza, ya que hay voces en el PAN que subrayan que no necesitan del Revolucionario Institucional para competir en 2024, por lo que pondrían en la mesa de discusiones continuar o no de la mano del tricolor.

 

La realidad es que el PRI en estos momentos no tiene cuadros competitivos ni mucho menos capital político para aportar a la alianza que tienen con el PAN, por lo que diversos militantes del blanquiazul consideran al PRI y al PRD como rémoras que más que sumar, restan.

 

Difícil parece que el PRI logre salir de esta grave crisis rápidamente, por lo que las elecciones de 2024 podrían significar una triste y cantada despedida de un partido que dominó a México por más de 70 años y que hoy agoniza lentamente.

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