Las dos miradas de Lightyear: “es antinatural” vs “nos visibiliza”

Foto: Pixar

Un beso en una película podría no significar gran cosa, incluso cuando de una película para niños se trata, pero lo cierto es que el tema se vuelve irracionalmente polémico cuando el beso es entre dos personas del mismo sexo.

 

El fin de semana llegó a las pantallas de cine la película Lightyear, que tiene como protagonista a Buzz, el icónico astronauta que se ganó el corazón de una generación con su participación en la saga de Toy Story.

 

La película ha sido criticada por no tener nada en común con el astronauta de Toy Story, incluso no ha logrado conseguir las ganancias esperadas en taquilla, pero lo más extraño es que causó revuelo en los detractores de la diversidad sexual.

 

En 14 países se censuró su reproducción, principalmente de medio oriente, donde las relaciones homosexuales son un delito, pero en otros países donde sí se está proyectando ha generado reacciones diversas por una escena de tres segundos en la cual dos mujeres se besan.

 

Quienes ya la han visto, coinciden en que se trata de un beso inocente, nada sexual o apasionado e incluso menos subido de tono que aquel beso que despierta a la Bella Durmiente.

 

Por ello en Imagen Poblana decidimos consultar a dos personas que defienden uno de los dos polos que ha generado esta escena, es decir, los que están a favor y los que no, para que expongan sus motivos.

 

Es ideología de género impuesta

 

Gabriela usó las redes sociales para criticar la escena por considerarla innecesaria en una película para niños; dijo que era una imposición de la ideología de género, pues las familias pagaron por una película de astronautas.

 

 

"No solamente es un beso, es la ideología que buscan imponer, porque yo no pagué para que me dieran ese espectáculo si no no habría expuesto a mi hijo. Es antinatural, mucha gente dice que es normal, pero no, los niños no nacen de una relación de esas, sino de la de un hombre y una mujer", expresó en entrevista con Imagen Poblana.

 

Agrega que Disney cometió un grave error al auspiciar una película donde dos mujeres se besan, aunque recordó que en la última película de Toy Story ya habían dado muestras cuando convirtieron al personaje de la cuidadora de ovejas en un "marimacho".

 

Para Gabriela, se trató de una escena innecesaria, pues incluso si la hubieran omitido la película no habría cambiado su curso.

 

Esto nos visibiliza

 

María José Flores Serrano, vicepresidenta y fundadora del colectivo Asociación para la Protección de la Pluralidad Sexual y Derechos Humanos (APPS), nos da la otra perspectiva de esta polémica escena.

 

Como representante de la comunidad LGBTI+, dice que los detractores están tomando el caso como una afrenta hacia la familia.

 

Para "Majo", se trata más de un tema de prejuicios e ignorancia en algunos casos, pues muestran que le tienen miedo a lo desconocido y no se dan a la tarea de conocer un poco más de la diversidad sexual.

 

Recordó que las preferencias sexuales no los hacen diferentes, pues también "comemos, respiramos, tenemos sueños y también miedos y aquí las situaciones que hay que seguir uniéndonos".

 

Para ella, el tema de que Disney haya aceptado incluir por primera vez en su historia una escena en que se muestre una relación homosexual, es positivo sin importar que pueda ser solamente para lucrar, ya que finalmente se gana visibilización de una realidad que a veces sigue estando oculta.

 

"Yo siempre he estado a favor de que se sumen de la forma que sea y por las razones que sea, al final de cuentas para nosotros eso es visibilidad, porque lo que no se ve no existe, y entonces qué padre que se estén escribiendo este tipo de parejas o familias, porque eso nos hace parte de la existencia", sentenció.

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