La fórmula repetitiva de los “reality shows” que sigue gustando a los mexicanos

El año 2002 significó el inicio de una nueva generación en los contenidos de televisión con la llegada a México de los “reality shows”, un exitoso modelo que sobrevive hoy en día incluso por encima de las plataformas de streaming.

 

En marzo de ese año llegó a México el programa "Big Brother", el cual estaba basado en el "Gran Hermano" de España y que ya había sido replicado en otros países con gran éxito.

 

Televisa transmitía contenidos especiales en televisión abierta pero además ofrecía la posibilidad de ver completamente en vivo lo que pasaba en la casa de "Big Brother", las 24 horas del día, a través de varios canales de su plataforma de paga Sky.

 

El gran éxito de este “reality” fue replicado por la otra gran televisora de México: TV Azteca, que en junio de ese mismo año estrenaría "La Academia", un show que también podía ser visto las 24 horas del día, a través de la plataforma de pago DirecTV, pero que se centraba en el ascenso de la próxima estrella musical.

 

 

Aunque "Big Brother" tuvo varias secuelas con desconocidos y después con famosos, "La Academia" se convirtió en el programa con más repeticiones e incluso recientemente arrancó una nueva temporada en conmemoración a los 20 años de su primera edición

 

¿En qué se basa su éxito?

 

Cuando estos dos “realities” se estrenaron no existían plataformas de streaming, por lo que la televisión abierta era la fuente principal de entretenimiento de las familias en casa, algo que provocó que las finales de cada uno de esos programas batieran los récords de rating en sus respectivas televisoras.

 

Hoy en día, ya con el auge de las plataformas de streaming, vemos que siguen siendo muy vistos y se han convertido en los programas estelares en la televisión abierta, incluso ocupando los horarios que por décadas pertenecieron a las telenovelas.

 

 

Programas como "Exatlón", "¿Quién es la máscara?", "Survivor", "Soy famoso, sáquenme de aquí", entre muchos otros, siguen estando en los horarios estelares y en el caso de TV Azteca han pasado a ocupar el centro de sus producciones, pues ya no hacen telenovelas.

 

De acuerdo con El País, hace unos años se llevó a cabo un estudio en España para medir el éxito de este tipo de programas basados en el fenómeno que fue el "Gran Hermano", encontrando que a pesar de que los shows parecen ser distintos, todos guardan una misma fórmula.

 

Se trata del encierro, el concurso y la interactividad, tres puntos claves que tienen todos los “realities” en común y que juntos generan morbo, interés y suspenso para el televidente.

 

En todos los programas exitosos vemos la fórmula, pues se trata de participantes que están en confinamiento y que generan relaciones entre ellos, creando complot, intriga, romance, amistad y enemistad dentro de un mismo grupo.

 

Los programas que no usan el confinamiento mantienen el concurso, pues esto es lo que hace que la gente siga de cerca el desarrollo del programa para conocer quién es el que gana, pero además genera empatía con los participantes, ya que el público puede llegar a sufrir cuando su contendiente favorito es eliminado.

 

 

Es la interactividad entre el público y los concursantes; los participantes y el presentador; y el programa con la audiencia, lo que termina por consolidar todos los elementos y provocar el éxito de un programa.

 

De acuerdo con los expertos, los “reality shows” provocan sensaciones de apego que no alcanzan la mayoría de las series o telenovelas, de ahí que algunas plataformas estén intentando entrar a la dinámica de estos programas, como el caso de Eugenio Derbez y Amazon Prime con "LOL" y "Un viaje con los Derbez".

 

Mientras esta mezcla siga siendo atractiva para la gente, es seguro que seguiremos viendo más contenidos de este tipo, con refritos de "La Academia" o nuevos programas que parecerán diferentes, pero siguen siendo más de lo mismo.

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