¡A buen árbol te arrimas!

En México siempre aparecen políticos sin mucho potencial que en su afán de juntar mayor capital de cara a elecciones se juntan con personajes que según les pueden beneficiar; sin embargo, una gran cantidad también comete errores en las alianzas que conforma, pues se une a políticos desprestigiados.

 

En la carrera por la candidatura presidencial de MORENA no hay personaje más gris y con nulo potencial como el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, quien increíblemente considera que su perfil es el adecuado para suceder al presidente López Obrador.

 

Es tal la desesperación del secretario de Gobernación que ha recurrido a bots en Twitter y otras redes sociales para promoverse y hasta ha contratado vehículos que portan publicidad de su persona, en un evidente acto anticipado de campaña que no lo ha hecho levantar en las encuestas.

 

Pues para colmo de males, Adán Augusto recurrió al apoyo de uno de los políticos de MORENA que más desprestigio tiene y que hoy en día está prácticamente descartado para poder pelear por la gubernatura de Puebla, su principal deseo político.

 

Sí, el buen Adán Augusto tuvo la genial idea de reunirse y casi casi formar una alianza con ni más ni menos que con Ignacio Mier Velasco. Sí, el diputado federal que está en medio del escándalo constantemente y por sus errores en su “estrategia” para llegar a Casa Aguayo.

 

Adán Augusto López se reunió este fin de semana con el morenista con menos capital político de Puebla esperando tender puentes que lo lleven a ser el “bueno” para los poblanos, carrera que lleva ganada de calle el canciller Marcelo Ebrard.

 

¡A buen árbol te arrimas, Adán Augusto!

 

De resaltar es que obviamente Ignacio Mier hizo que se “aparecieran” ciertos reporteros de medios que todavía tienen relación con el desprestigiado legislador. Una gran casualidad que estos colegas se encontraran “fortuitamente” con esta reunión.

 

En fin, todo político es libre de reunirse y autodestruirse de la manera que quiera y Adán Augusto López decidió sepultar sus aspiraciones, al menos en Puebla, juntándose con Mier Velasco.