Paola Angon, en caída libre y sin red de protección

Si se escribiera un libro que explique cómo se puede echar a perder un gobierno en menos de un año, sin duda este debería tener como escritora principal a la alcaldesa de San Pedro Cholula, Paola Angon, que tiene hecho un desastre al Ayuntamiento de este municipio.

 

Hay cosas que no se pueden ocultar y una de estas es que la administración se le ha salido de las manos a Angon, pues dicen los que saben que en San Pedro Cholula todos se sienten jefes, sobre todo esos analfabetas funcionales que se dicen asesores de la alcaldesa.

 

Pero, como dice el dicho, tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, y en San Pedro Cholula llevará Paola Angon en el pecado la penitencia, que podría ser histórica debido al ambiente que ya se vive en este municipio.

 

El ejemplo claro es la decisión de los regidores del cabildo de quitarle a Angon todas las facultades de firmar contratos, lo que se puede tomar como la antesala de una posible destitución.

 

Nunca en la vida moderna de Puebla se había visto que un cabildo le quitara atribuciones a un alcalde. Vaya, esto ni siquiera le pasó a Karina Pérez Popoca ni a Luis Alberto Arriaga. Es más, ni el impresentable José Juan Espinosa Torres estuvo tan mal visto por sus propios regidores.

 

Paola Angon va en franca caída y sin red de protección. Algo que hace por gusto propio, ya que la alcaldesa es renuente a seguir consejos de otros personajes que no sean sus incondicionales asesores, que han provocado más problemas que aciertos.

 

Platicando con Jorge Gómez Carranco, quien fue destituido inexplicablemente de SOSAPACH, pude concluir que Paola Angon tiene algo de López Obrador, pues actúa mediante lo que le dicta el coraje y el odio que siente en el momento, sin analizar las consecuencias de sus actos.

 

Cuando todo explote, porque va a explotar, Paola Angon pagará un precio muy alto debido a la necedad de mantenerse en una postura cerrada, vengativa y sin rumbo fijo para el Ayuntamiento de San Pedro.

 

Y es que con el gobernador Luis Miguel Barbosa no cuenta, es relegada a un muy segundo plano en el PAN y va en camino a convertirse en la primera alcaldesa del estado en ser destituida antes de finalizar su periodo, algo que la sociedad -hay que decirlo- celebraría.