Aplican el “sálvese quien pueda” en el PRI

En este espacio alguna vez se mencionó que en el PRD poblano no se tienen los pies en la tierra, pues esto aplica en estos momentos en el PRI a nivel nacional, sobre todo en el líder Alejandro Moreno Cárdenas, quien por salvarse a sí mismo ha dinamitado la alianza que tenía con el PAN y con el Sol Azteca.

 

Las acciones poco comprensibles de “Alito” han impactado directamente a todos los sectores del priismo, pues mientras muchos militantes han mostrado su preocupación y desacuerdo contra las acciones de Moreno Cárdenas, otros cuantos han comenzado a aplicar la de “sálvese quien pueda”.

 

Y en este tenor está el dirigente estatal del PRI Puebla, Néstor Camarillo, quien anda lo que sigue de preocupado por la continuidad o no de la alianza, pues pese a que no es el político más brillante de la aldea, sabe que el no ir con el PAN sería la sentencia de muerte para el tricolor, al menos en Puebla.

 

El PRI no puede darse el lujo de ir en solitario en 2024 en Puebla, ya que sus números son terribles y las acciones del mismo Camarillo han provocado acelerar una ya de por sí estrepitosa caída en las preferencias electorales.

 

Ya Néstor Camarillo había mostrado su desesperación por concretar la alianza con el PAN, pues el líder priista parecía el principal preocupado por la situación interna que se vivía en el blanquiazul con la elección de la nueva dirigente estatal, que terminó siendo Augusta Díaz de Rivera.

 

La nueva líder panista ni siquiera había llegado a su nueva oficina cuando Néstor Camarillo ya insistía en reuniones para mantener una alianza que significa el seguro de vida del PRI y sobre todo de personajes como el líder estatal, que al igual de “Alito”, ve por su propio bienestar.

 

Dicen las malas pero bien informadas lenguas que Néstor Camarillo ya hasta ha comenzado a coquetear ni más ni menos que con el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), lo que demostraría que el PRI está dispuesto a venderse al mejor postor para mantenerse con vida.

 

Sí, así como lee, amable lector, las cosas en el PRI están que arden y en esta ocasión los problemas no se dan por la pelea por candidaturas y espacios, sino por un instinto de supervivencia que podrían dejar de manifiesto que en el tricolor no hay plan de avance, únicamente acciones de contingencia ante la grave crisis que vive.