PRI, el lastre que le conviene desechar al PAN

Foto: Enfoque

Las aguas políticas con miras al proceso electoral 2024 se siguen moviendo en México. En estos momentos, uno de los temas que más llama la atención es la ruptura de la alianza entre el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN), algo que preocupa a priistas y panistas.

 

Sin embargo, esta situación podría beneficiar más que perjudicar a Acción Nacional, ya que muchos expertos en temas políticos consideran que tener al PRI como aliado es un lastre que le conviene desechar al PAN para tener buenos resultados en 2024.

 

Y es que en estos momentos, el PRI se mantiene como el partido más odiado por los mexicanos debido a los gobiernos que entregaron en tiempos pasados, donde la corrupción fue su carta de presentación, lo que llevó a la sociedad a votar por otras opciones electorales.

 

Si el PAN se sacude al PRI de esta alianza tendría mayores posibilidades de triunfos en 2024, ya que muchos mexicanos no votaron por “Va por México” en el pasado proceso electoral debido a que dentro de esta alianza estaba el Revolucionario Institucional.

 

 

Incluso el PRD tendría un mayor respiro si el PRI deja la alianza, ya que el Sol Azteca tendría más espacios en candidaturas y en consecuencia tendría más posibilidades de conservar su registro, principal objetivo del PRD en estos momentos debido a que está a nada de desaparecer.

 

También se debe tomar en cuenta que los mismos priistas están en desacuerdo con las decisiones que se han tomado desde la dirigencia nacional, que parecen más encaminadas a lograr acuerdos con el presidente Andrés Manuel López Obrador que con la sociedad mexicana.

 

 

Ante esto, esta enorme cantidad de priistas girarían su mirada hacia el PAN para las elecciones de 2024, abandonado al PRI debido a que su voz nunca es escuchada por un Alejandro Moreno que parece más enfocado a cubrirse la espalda que en trabajar por su partido.

 

 

El clavo en el ataúd para el expartidazo llegaría si deciden formar una alianza con MORENA, que pese a tener todavía mucho respaldo social, no tiene la fuerza mostrada en 2018, por lo que una alianza entre dos partidos que crecen en repudio social puede traer consecuencias catastróficas en las urnas.

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