Incrementa fanatismo hacia AMLO

El fanatismo, en cualquiera de sus expresiones, es un asunto que puede derivar en problemas que afectan a terceros, algunas veces de manera grave.

 

Hay fanatismo deportivo que se expresa con peleas como la presentada en Indonesia.

 

También hay fanatismo religioso. Ese que provoca que pastores se hagan millonarios a costa de creyentes y la doble cara de muchos fanáticos, que -como diría mi abuelo- “comen santos y escupen diablos”.

 

Pero sin duda uno de los más peligrosos y que más tenemos en México es el fanatismo político, que se ve muy expresado en las huestes “cuatritransformadoras” que ponen al presidente López Obrador casi en un altar.

 

El hackeo a la Sedena, que reveló las enfermedades que padece el presidente, ha provocado que miles de fanáticos del lopezobradorismo estén colocando al presidente López Obrador a nivel de un mártir, casi casi como santo religioso.

 

En redes sociales hay voces que señalan que López Obrador es cada vez más parecido a Benito Juárez y con esto reafirman la creencia de una cuarta transformación que la gran mayoría de los mexicanos no vemos.

 

Y esto es por la angina de pecho que padece el presidente y que fue causa de la muerte de Benito Juárez.

 

De esta manera, vemos a miles de mexicanos casi colocando a López Obrador como un santo, como un emblema de “entrega” al país y pidiendo incluso su reelección hasta que el mandatario fallezca.

 

Esto es muy peligroso, amable lector, porque la idealización de una persona, sea cual sea, siempre es detonante de grandes problemas que impactan directamente en el bienestar de muchas personas.

 

¡Aguas con el fanatismo, especialmente el político!