Insólito: este hombre estuvo infectado de COVID-19 durante 400 días

Foto: Unsplash

A lo largo de la pandemia se han conocido diversos casos de pacientes que experimentan varios síntomas o secuelas al contraer COVID-19, pero recientemente ha llamado la atención la historia de un hombre de 59 años que sufrió una infección crónica que le duró nada menos que 400 días.

 

Los hechos sucedieron en Reino Unido y, de acuerdo con los médicos, el hombre recibió el diagnóstico positivo en diciembre de 2020. El paciente en cuestión tenía el sistema inmune debilitado por la medicación inmunosupresora que tomaba para prevenir complicaciones de un trasplante de riñón.

 

Diversos test hechos en febrero de 2021 y enero de 2022 siguieron mostrando un resultado positivo, por lo que un equipo de investigadores del NHS (el servicio sanitario público británico) con base en Londres decidió analizar genéticamente muestras virales del paciente, con el fin de determinar si se trataba de una única infección o de varias sucesivas.

 

El método reveló que se trataba de la misma cepa del virus desde el inicio, solo con algunas variaciones genéticas menores. Esto implicaba que el paciente sufría de una infección crónica de SARS-CoV-2, una entidad distinta del “COVID persistente”.

 

 

Los médicos descubrieron que la variante del virus que había afectado al hombre era la B.1.177.18, una muy antigua y que estuvo presente en Reino Unido a finales de 2020. Este análisis genético fue clave no solo para determinar la duración de la infección, sino para conseguir que el hombre se recuperara.

 

A través de los datos obtenidos, los investigadores crearon un anticuerpo combinado hecho a medida para el paciente. Hasta ahora, no se tiene certeza sobre la prevalencia de las infecciones crónicas de coronavirus. El caso más largo que se conoce fue de un hombre que padeció la enfermedad durante 505 días, hasta que finalmente murió.

 

Lo que sí está claro es que hay una diferencia significativa entre los casos comunitarios normales, que tienen una duración promedio de dos semanas, y una pequeña porción de pacientes inmunocomprometidos que padecen infecciones crónicas de más de seis semanas.

 

Una infección a largo plazo provoca daños en el organismo, incluso, las personas con síntomas más leves corren el riesgo de que sus malestares empeoren drásticamente en el futuro.

Tambien te podria interesar
Notas Relacionadas