Los mitos en torno a la vasectomía y los métodos anticonceptivos en los hombres

A pesar de estar en pleno siglo XXI, la planificación familiar continúa siendo un tabú principalmente para algunos hombres, quienes delegan en sus esposas o parejas la responsabilidad de regular el número de hijos que se tendrá.

 

Esto lo podemos ver en los enormes esfuerzos que lleva a cabo la Secretaría de Salud del Estado, así como el Instituto Mexicano del Seguro Social, para nutrir la campaña gratuita de vasectomía sin bisturí que están implementando ambas dependencias.

 

La vasectomía sin bisturí es un método anticonceptivo permanente, lo que quiere decir que no hay forma de revertir la finalidad que tiene el proceso y que es la de impedir que salgan espermatozoides en el semen al momento de la eyaculación masculina.

 

 

La vasectomía como tal consiste en hacer una operación sin bisturí, solamente con anestesia local y haciendo una pequeña punción en la piel de la bolsa del escroto, por arriba de los testículos, mediante la cual se ligarán los conductos deferentes que es por donde pasan los espermatozoides.

 

La vasectomía permite que los hombres continúen eyaculando y puedan tener coito de forma normal, con la única diferencia de que el líquido seminal ya no traerá espermatozoides, que son parte fundamental al momento de la concepción.

 

La vasectomía sin bisturí garantiza 99 % de probabilidades de no poder embarazar a una mujer, y entre los beneficios que tiene es que es un anticonceptivo permanente, que no interfiere con la actividad sexual, que no hay ningún tipo de riesgo a la salud, además de que es un proceso que no requiere hospitalización.

 

Para efectos de planificación familiar se recomienda que los hombres que se la practiquen hayan tenido por lo menos un hijo o todos los que tenía planeados, pues se trata de un proceso irreversible; sin embargo, los varones que nunca hayan tenido hijos también podrán practicársela.

 

 

Parte del tabú que tienen los métodos anticonceptivos en los hombres es justamente que se asocia con la virilidad y la vida sexual, pero la vasectomía no produce impotencia, tampoco disminuye la libido ni la cantidad de semen que se produce.

 

También es necesario precisar que no se pierde la capacidad de llegar al orgasmo, no produce enfermedades del corazón y tampoco cáncer, ya que son algunos de los mitos que giran en torno a este procedimiento quirúrgico.

 

La recuperación de una vasectomía sin bisturí puede durar aproximadamente siete días teniendo unos cuidados mínimos en casa, debido a esto, es uno de los métodos anticonceptivos para planificación familiar más recomendados.

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