Animales longevos, poco apreciados por sus problemas de salud

Foto: Pixabay

Recientemente se dio a conocer la historia de una gata en el Reino Unido que está a punto de cumplir 27 años, lo que la ha hecho acreedora al Récord Guinness por ser el ejemplar vivo de su especie más viejo.

 

Sin embargo, cuidar de un animal longevo puede tener muchos retos, de ahí que la mayoría de estos animales suelen acabar en albergues o en la calle, pues muy pocas personas aceptan hacerse cargo de ellos.

 

Flossie es una gata de 26 años y 329 días, lo que equivaldría a 120 años humanos, por ello es que fue coronada recientemente con el Récord Guinness como la gatita viva más vieja del mundo.

 

 

Pero el récord del felino más viejo que jamás haya existido lo tiene Crème Puff, quien murió el 6 de agosto de 2005 a la edad de 38 años y tres días; en tanto que el perro más longevo del que se tiene registro fue Pebbles, un fox terrier que murió a los 22 años y siete meses.

 

Más allá de los récords, podemos considerar que un gato viejo tiene más de ocho años, mientras que un perro lo es a partir de los nueve, no obstante, ambos animales viven en promedio entre 10 y 15 años, según la raza y el tamaño.

 

Pero es a partir de la edad geriátrica que muchos animales comienzan a evidenciar el deterioro físico, que se manifiesta a través de varias alteraciones internas y externas, las primeras más preocupantes que las segundas.

 

Según la raza del animal, podrían ser diferentes las afectaciones que lleguen a tener una vez que llegan a la llamada tercera edad, pues algunas están predispuestas a cierto tipo de males como pueden ser cardíacos, renales, digestivos, visuales y de articulaciones.

 

No todos los perros o gatos envejecerán de la misma forma ni padecerán las mismas afectaciones, por lo que incluso algunos llegan a terminar sus vidas sin haber mostrado su cansancio más allá de tener poca actividad, pero sin padecer alguna enfermedad degenerativa.

 

 

A diferencia de los humanos, sí está permitido qué las mascotas puedan tener una muerte asistida cuando los problemas de salud les generan más dolores y no hay algún tratamiento que sea capaz de mejorar su calidad de vida.

 

Pero cuando los animales no presentan alguna enfermedad degenerativa y solamente tienen algunos cambios propios de su edad, esto no los exenta de que necesiten de mayores cuidados, pues muchos de ellos pueden perder sentidos básicos como puede ser la vista e incluso el olfato.

 

Ambos sentidos suelen ser determinantes para la sobrevivencia de los perros y los gatos, pero cuando esto pasa y tienen dueños comprensivos, generalmente se busca atenderlos para que puedan sobrellevar sus últimos días de la mejor manera.

 

En la actualidad, los animales de casa han ganado una mejor presencia y a pesar de que el fenómeno del abandono sigue presente, son cada vez más los animales que logran encontrar un hogar digno y vivir de forma adecuada con unos dueños responsables.

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